DISFRUTAN MIL 500 CORREDORES DE LA PRIMER CARRERA NOCTURNA DE IRAPUATO.

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Irapuato, Gto 25 de marzo de 2017.- En el marco de la Nueva Feria de las Fresas, este día, se desarrolló la primera Carrera Nocturna de Irapuato, donde mil 500 personas participaron, las cuales lograron hacer de este evento algo espectacular.

Fue en punto de las 8 de la noche en las instalaciones del Parque Irekua, cuando las autoridades, presididas por el Director de la Comudaj Luis Aguilar Valencia, acompañado de la Presidenta del DIF Isabel Ortiz García y la Reina de la Ciudad Paloma I, dieron el “balazo”, de salida para que los corredores disfrutaran de esta competencia en la noche de la ciudad, que tuvieron la distancia de 3, 5 y 10 kilómetros.

“Estamos muy contentos, porque tuvimos mucha convocatoria, por ahí las inscripciones se agotaron desde la semana pasada, pero permitimos a personas sin paquete que vinieran a disfrutar de esta noche; y lo importante que esta es una carrera familiar y recreativa, para que las personas disfruten”, señaló Luis Aguilar Valencia.

De los mil 500 corredores que participaron, alrededor de 300 de ellos se les permitió correr sin haberse inscrito, debido a que en esta primera edición se tuvo un tope de mil 200 personas; por lo cual, comentó el Director de Comudaj, se pensará en el próximo año de hacer mayores inscripciones para que las personas puedan participar.

Una vez terminada la competencia, se procedió a hacer una rifa entre las personas inscritas, para que pudieran llevarse un premio; los cuales fueron 4 pantallas, 1 bocina tipo buffer, un teatro en casa y una tablet; pues no se tuvo premiación de primer, segundo y tercer lugar de la carrera.

Con una ruta que comprendió, la salida y meta en el Parque Irekua, además de recorrido por Guerrero, Lázaro Cardenas y Paseo de las Fresas., mil 500 corredores de la ciudad, disfrutaron de esta Primer Carrera Nocturna, la cual fue un éxito, al tener esta mayor aceptación de la esperada, y sobre todo dio la oportunidad a las personas de correr en un horario poco común, pero con la ilusión de que se vuelva una tradición.