El Lenguaje químico de las plantas

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Desde tiempos inmemoriales las plantas se han incluido en nuestros jardines por sus propiedades medicinales, por su belleza y sus usos culinarios. Al incorporarlas en nuestros jardines agregamos belleza y los aromas que muchas de estas producen son agradables a nuestro olfato.

Sin lugar a dudas, nadie olvida el aroma que produce la lavanda, el olor a pino, a cítricos incluso del pasto recién cortado. Los aromas que las plantas emiten y que en algunos casos percibimos no solo son un producto de la casualidad. Hasta hace poco, la creencia general era que las plantas no se pueden comunicar, sin embargo; estos aromas son su lenguaje y determinan la comunicación de está con su entorno. Una planta es capaz de descifrar estos aromas como señales de que la vecina esta en apuros.

Así por ejemplo, plantas de tabaco que han sido dañadas por insectos emiten estos aromas los cuales plantas vecinas reconocen como una advertencia de peligro.

Podemos imaginar lo que sucede, al ser lastimada por la voracidad de un insecto estos compuestos se liberan y al ser compuestos volátiles viajan rápidamente en el aire llegando a la planta vecina la cual la percibe como una señal de alerta. Entonces, la planta vecina se prepara con un arsenal de defensas químicas para cuando los intrusos lleguen.

Por otro lado, plantas de frijol producen estos aromas por la infección con un hongo y estos pueden servir de señal a las plantas vecinas aún sanas. La planta sana es capaz de reconocer el mensaje y prepararse para la posible infección.

Al ser organismos sésiles no pueden huir del peligro pero pueden censar el ambiente y estos compuestos actúan como mediadores de comunicación transmitiendo señales del ambiente. Este fenómeno es conocido en la comunidad científica como comunicación planta-planta y también como “árboles que hablan”.

El primer reporte de este fenómeno no fue hasta principios de 1980. En 1983, se reportó que sauces que crecían junto a otros sauces infestados con herbívoros incrementaron su resistencia. De manera similar, ramas de álamos que se exponían a los aromas provenientes de plantas dañadas expresaron resistencia cuando se les expuso a herbívoros. Por lo que se postuló que las plantas dañadas habían advertido a las vecinas del peligro. Esto parece una ventaja, los aromas son el lenguaje que una planta es capaz de traducir en respuestas de defensa contra microorganismos e insectos herbívoros.

Una maravilla de la naturaleza ¿no lo cree usted?
Pero ¿Por qué la planta liberaría estos compuestos solo para que la vecina conociera esta información? Bueno en realidad, la planta libera estos aromas como un mecanismo de defensa propio ya que por sí mismos pueden tener efecto negativo sobre el desarrollo de insectos y microorganismos. Por ejemplo, el compuesto llamado limoneno el principal compuesto que genera el olor de los cítricos tiene actividad antimicrobiana y también resulta ser un repelente de hormigas cortadoras de hojas. De igual manera, el eugenol el principal aroma en el buque del clavo presenta propiedades antimicrobianas.

Los aromas también son una señal para las partes aun no dañadas de la misma planta. Así, en las plantas arbustivas con ramas que se encuentran localizadas lejanas al sitio donde hay daño esta señal resulta ser un mensaje rápido de que hay que preparase para cuando llegué hasta ahí el peligro. Por ejemplo, en plantas de arándanos ramas aún no dañadas expuestas a los aromas de las dañadas lograron evitar la infestación de herbívoros. Por lo que parece ser que estos aromas son señales para la planta que los está emitiendo. Sin embargo, las plantas evolucionaron para aprender este lenguaje.

Aunque de manera empírica se ha probado que las plantas son capaces de percibir los aromas no hay un modelo teórico que nos permita entender el origen evolutivo de esta capacidad, ni tampoco se sabe cómo son percibidos ya que a la fecha no se han encontrado receptores para estos aromas.

Lo que sí sabemos es que las plantas no son tan mudas como pensábamos ni tan sordas. Solamente que su lenguaje es químico y en este caso los aromas parecen ser las palabras de las plantas.
Es un placer haber estado con ustedes y espero sus comentarios.