Editorial – Abril

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ABRIL 2017

EDITORIAL

Hubo necesidad de que primero se arreglaran los problemas internos del gobierno municipal que preside Ricardo Ortiz Gutiérrez, de poner a la gente en su lugar y verla trabajar, así como ordenar el regadero de objetos en todas las dependencias y sentenciarles que si no acomodaban cada cosa en su lugar, si no estaban al tanto de que se cumplieran los ordenamientos o se demostrara apatía o irresponsabilidad, todavía son sujetos a ser removidos del cargo, no importa que ya sea la mitad de la actual administración municipal de Irapuato.

Bueno, pues ahora hay que salir a resolver los problemas de fueras. En primer lugar de cumplir con los ofrecimientos, de conocer las necesidades más apremiantes, de la calidad de vida de los irapuatenses en todos los rumbos de la ciudad, de las obras requeridas casi de inmediato, de cumplir con el otorgamiento de servicios, atender los problemas de vialidad, de seguridad que sigue siendo el principal, de la simplificación administrativa, de mantener la austeridad y comprobarla con la transparencia, demostrar que tanto el Ayuntamiento, así como las comisiones que están integradas, tienen firme convicción de servir, de legislar, de buscar soluciones o respuestas a las demandas de la población, de atender a la gente más vulnerable y marginada y muchas otras cosas más que precisamente, requieren de un contacto físico directo, para tener una clara imagen de lo que hace falta, pues a estas alturas ya no se puede hablar de los compromisos de campaña, sino de los que se hagan ahora y donde la Autoridad se compromete junto con el Cabildo y su Gabinete a dar resultados, entregar obras completas, programas bien estructurados y bien aplicados o distribuidos, sin dejar de presumir por bajito del agua, que las cuestiones políticas en este momento no están en cartelera y que el compromiso es trabajar y a su tiempo, se podrá simular algún interés por entrarle a la guerra de los partidos y a conseguir votos para lograr la victoria.

En el actual Gobierno Municipal de Ricardo Ortiz Gutiérrez, en lo sucesivo lo importante será que los resultados de la administración se hagan obvios, que demuestren su utilidad, que los irapuatenses se vean beneficiados y agradecidos porque se tomaron las decisiones correctas, porque se abarque la mayor cantidad de habitantes con alguna atención a sus necesidades sociales y que la confianza vuelva a ser la mejor bandera de lucha de un gobierno, para que luego con esta bandera en alto, se inicie la avanzada, la carga hacia los próximos comicios del 2018.

Pero hay un pero. Una expresión que dice: “Piensa para hacer y no hagas para pensar”.
El actual Presidente Municipal Ricardo Ortiz Gutiérrez, puede pensar que las cosas en su gobierno ya comienzan a hacerse bien y que los primeros resultados así lo están demostrando, pero hay otros detalles en los que se quiere hacer y luego ponerse a pensar y voy a citar como el ejemplo más claro y actual (aunque viene desde el inicio de la administración), que es el caso de querer establecer un sistema de tipo mecánico, por así decirlo, para poder someter a la ciudadanía a que se forme, a alinearse por la derecha, a marcar el paso como el gobierno lo quiere, demostrar obediencia, entendimiento a las órdenes, ejecutar los mandatos y todo lo demás que implique que se haga notar la participación de los habitantes, para que el mandatario municipal pueda decir que también aquí se pensaron bien las cosas, pero desde mi observación, aquí se quiere hacer, lo que supuestamente ya se debe hacer, aunque luego se deban esperar las consecuencias que seguramente serán malas y después pensar cómo hacerle para encontrar solución y tranquilidad a lo que no se analizó con sumo cuidado.

En lo específico me refiero a que ahora se habla mucho de Leyes, Reglamentos, Acuerdos, firma de Convenios, compromisos entre la ciudadanía y las autoridades para “jalar parejos”, un Reglamento Interno del Municipio para decir que también ellos están asumiendo su parte y hasta anunciar que de no darse lo que quede estipulado y aprobado por los representantes populares, entonces se recurrirá a las sanciones administrativas, multas y castigos severos, llamadas de atención escandalosas que sirvan de escarmiento, cierres, clausuras, revocaciones, cancelación de permisos y todo lo que se pueda considerar que está fuera de lo que compete a ejercer la autoridad.

José Luis Pliego Hernández, Presidente de la Comisión de Reglamentos del Ayuntamiento de Irapuato, reconoció desde el inicio de la administración, que existían más de veinte reglamentos para el municipio en diferentes dependencias, por áreas o que implican a la ciudadanía a que se sujeten a lo que contienen. Dijo que había reglamentos que ya eran obsoletos por ser de otra época, otros que requerían ser actualizados, otros ser adaptados a las circunstancias actuales, hacer nuevos reglamentos para ordenar dependencias y también a la gente, así como otras cosas más de lo que hasta ahora sólo se ha visto poco avance en el tema y la recomposición de lo que el gobierno llama Ley, Reglamento, Norma, Acuerdo, Sanción, Multa, de lo cual tampoco hay una definición y que el pueblo sepa lo que se está preparando, porque ahorita el Cabildo está haciendo para echar a andar sus estatutos y luego pensar que hacer con las cosas negativas que se presenten y simplemente decir: “Lo vamos a analizar de nuevo”. ¿Cree usted que esto suceda? Pues sólo falta esperar que se vengan en cascada la Ley de Movilidad y Transporte, la Ley de Mercados, la Ley de Desarrollo Social y Humano, la Ley de Servicios Públicos Municipales, la Ley de Obras Públicas, la Ley de Fiscalización, la Ley de Adquisiciones, la Ley Hacienda, Patrimonio y Cuenta Pública y otras más, unas vigentes y otras en estudio o pendientes, pero que al final de cuentas quiere el gobierno que sean los instrumentos para que haya orden en la ciudad y su gente y –señalarlo nuevamente- que la gente califique y que diga que se están haciendo bien las cosas. ¿Sucederá que también se darán los resultados como los esperan? Ojalá que no se tengan que poner a pensar de nuevo.