Walking dead en la naturaleza, la historia de las hormigas zombis

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Dra. Elizabeth Quintana

Nuestra historia comienza con un hecho general para todos los organismos superiores, el cual es que todos somos propensos a ser parasitados. Y un parasito por definición es aquel que vive a costa de su huésped. Sin embargo, en años recientes se ha documentado que algunos parásitos son capaces de llevar a cabo cambios en la conducta de su huésped.

Una explicación al cambio en la conducta del huésped se trata de explicar en la llamada hipótesis de la manipulación adaptativa del huésped, la cual dice: “Los parásitos pueden evolucionar para controlar aspectos específicos de la conducta de su huésped y de este modo incrementar la frecuencia de encuentros para posibles futuros huéspedes y, por tanto, la velocidad de transmisión (Holmes y Bethel, 1972).

Un clásico ejemplo de la manipulación de la conducta del huésped por el parasito lo encontramos en las hormigas zombis. Ophiocordyceps unilateralis es un hongo que infecta hormigas y modifica la conducta de estas. Este hongo infecta hormigas del genero Camponotus, las cuales buscan las condiciones propicias para el desarrollo del hongo.

Este género de hongos parásitos manipulan a su víctima para que se comporte tal como un zombi, causando que estas caminen erráticamente, tengan convulsiones que las llevan a caerse, y las inducen a trepar vegetación donde finalmente buscan morder desesperadamente hojas. Tal como en una película de zombis hollywoodense solo que los actores son hormigas y no buscan morder a sus congéneres. Esta conducta manejada por el hongo, tiene como propósito alcanzar las hojas más altas, donde la humedad y la temperatura son apropiadas para el hongo. La mordedura de la hoja va acompañada con la atrofia de los músculos mandibulares lo cual asegura que aunque la hormiga ya este muerta no caiga. Al alcanzar el sol su máximo punto en el cielo la hormiga muere y el hongo comienza a crecer sobre su cuerpo. Finalmente, alcanzado su ciclo las esporas del hongo se dispersan desde esta máxima altura para tener un mayor alcance y así infectar más huéspedes. Una historia terrorífica pero cierta. En la naturaleza, encontramos más historias como esta donde el parasito se ha adaptado y en este camino ha encontrado maneras de manipular a su huésped. Sin lugar a dudas historias fascinantes que la naturaleza nos ofrece.

Figura 1. Imágenes de Ophiocordyceps unilateralis infectando hormigas. En las figuras BI y BII encontramos sobre la base de la cabeza el desarrollo del hongo parásito el cual comienza una vez que la hormiga ha muerto. En la figura BII, se observa que el hongo ha invadido el cuerpo de la hormiga. Fotografía tomada del artículo de Mongkolsamrit y colaboradores publicado en 2012.

Bibliografía
Chung, T. Y., Sun, P. F., Kuo, J. I., Lee, Y. I., Lin, C. C., & Chou, J. Y. (2017). Zombie ant heads are oriented relative to solar cues. Fungal Ecology, 25, 22-28.
Heil, M. (2016). Host Manipulation by Parasites: Cases, Patterns, and Remaining Doubts. Frontiers in Ecology and Evolution, 4, 80.
Holmes, J. C., & Bethel, W. M. (1972). Modification of intermediate host behaviour by parasites. Behavioural aspects of parasite transmission, 51, 123-149.
Mongkolsamrit, S., Kobmoo, N., Tasanathai, K., Khonsanit, A., Noisripoom, W., Srikitikulchai, P., … & Luangsa-ard, J. J. (2012). Life cycle, host range and temporal variation of Ophiocordyceps unilateralis/Hirsutella formicarum on Formicine ants. Journal of invertebrate pathology, 111(3), 217-224.