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Silao, Gto., a 19 de julio de 2017.- “Si se hace ciencia solo por hacer ciencia, sin ningún beneficio social o que esta esté ligada al desarrollo de las comunidades, no sirve de nada”. Así opina el joven Doctor en Tecnologías de la Información David Guerrero Pérez, profesor de la Academia de Sistemas Automotrices e investigador del Instituto Politécnico Nacional (IPN) campus Guanajuato.

Él encabeza un proyecto de investigación que busca mejorar la producción de maíz utilizando tecnologías de información para mejorar los cultivos y recopilar el conocimiento de los viejos campesinos en medios digitales y pueda ser consultado por las nuevas generaciones.

Su proyecto, titulado “Impulso y rescate del campo mediante la recuperación de prácticas empíricas del sector agroalimentario, utilizando una arquitectura de tecnologías de la información, enfocado al maíz”, recibe el apoyo del Observatorio Académico de Desarrollo Social y Humano.

Para el investigador doctorado por la Universidad de Guadalajara y la Universidad Tecnológica de Berlín en Alemania, la promoción de la investigación científica a través del Observatorio Académico de Desarrollo Social y Humano en Guanajuato es invaluable.

“Muchas veces es difícil acceder a fondos de investigación para los que apenas estamos comenzando, sobre todo para instancias federales; en mi caso el

Observatorio Académico de Desarrollo Social y Humano es un parteaguas que además de impulsar mi proyecto nos ha abierto las puertas para que otros investigadores de las universidades socias del Observatorio nos apoyen; en mi caso he recibido el apoyo de investigadores de la Universidad de La Salle León para arrancar el piloto de nuestro proyecto” aseguró en entrevista David Guerrero.

Destacó que la creación del Observatorio Académico de Desarrollo Social ha sido una gran idea con la cual se asegura que la investigación que se realice sea “ciencia aplicada en mejorar la calidad de vida de la comunidad; que cada peso que se invierte en investigación repercuta en cómo mejoramos la calidad de vida de las personas y sus comunidades, eso es lo valioso del Observatorio”.

Explicó que su proyecto busca aplicar tecnologías de información para mejorar el cultivo de maíz, pensando en los pequeños agricultores. A través de sensores “sembrados” en el cultivo se podría contar con información sobre la química del suelo, nutrientes, humedad, clima y otros datos que permitan intervenir el cultivo para asegurar una cosecha de calidad. Las alertas emitidas por los sensores podrán ser recibidos en teléfonos u otros dispositivos inteligentes.

“Una información oportuna nos podría permitir actuar a tiempo para que el cultivo no se afecte por situaciones que muchas veces no se ven a simple vista, como lo es la composición química del suelo, porque de nada sirve sembrar semillas de buena calidad si la producción es baja”, detalló.

David espera ser apoyado para continuar su investigación y poder perfeccionar y aplicar su modelo en otros cultivos de granos y hortalizas. //–