Arcelia González Gonzalez exhortó al gobierno del estado a presentar un presupuesto austero y se eliminen los privilegios a altos funcionarios

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Guanajuato, Gto. La diputada local Arcelia González González hizo un llamado al gobierno estatal para que presente un presupuesto de egresos con austeridad y eliminen los privilegios que tienen altos funcionarios porque hoy son insostenibles.

Es difícil explicarle a la ciudadanía cómo se da un cobro de impuestos constante con gastos públicos “insostenibles”, que hacen que la gente pierda aún más la confianza en las instituciones acotó González González.

“Es necesario buscar una austeridad sensata que parta del abandono del privilegio sin razón y que ha conducido a que los altos y medios mandos del servicio público vivan por encima de las posibilidades del ciudadano común, lastimando la dignidad por el servicio público al ser visto en muchas ocasiones como un botín en lugar de un honor, y lo que es más grave, incrementando la débil confianza ciudadana en sus instituciones” señaló.

Por ello, ha solicitado que en la elaboración de la Ley del Presupuesto General de Egresos del Estado para el Ejercicio Fiscal 2018, se apliquen medicas de austeridad y disciplina presupuestal, en temas como la contratación de personal de carácter eventual y transitorio; pago de primas por concepto de seguro de vida y seguro de gastos médicos cuando el servidor público goce de tales prestaciones a cargo de las instituciones de seguridad social a las que se encuentren incorporados; creación de plazas, salvo que así se justifique por la entrada en vigor de una ley o por la realización de movimientos compensados en el gasto.

Además solicitó se vigile o reduzca en lo posible la asignación de vehículos institucionales a servidores públicos con funciones administrativas; la entrega de combustible para vehículos particulares y oficiales afectos a funcionarios con actividades meramente administrativas, mientras que en materia de viajes de los funcionarios públicos, se limite la asignación de telefonía celular o radiocomunicación, salvo los requeridos para el desempeño de funciones de campo, seguridad y emergencia; pago de peajes por traslado al centro de trabajo y de este al lugar de residencia de los servidores públicos, así como el gasto de alimentación de los servidores públicos.

“La delicada situación de las finanzas públicas ha hecho evidente, una vez más, la distancia entre una clase política que goza de privilegios y una ciudadanía a la que se le exige hacer sacrificios; y que el servicio público se ha sido tensionado por un cúmulo de gastos inerciales y de aprobación prácticamente automática”, indicó Arcelia González.