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PODRÍA SER EL JEFE POLITICO DEL PRIISMO, PEÑA NIETO, QUIEN DESIGNE CANDIDATO AL GOBIERNO  DEL ESTADO DE GUANAJUATO. OCHOA; NO PUEDE.

De mensajes y sus augurios. La decisión en cuestiones de la política, adquiere sentido cuando quién manda tiene la forma de influir entre sus subordinados; en la causa no cabe aquello de: ni sobra quien se queda ni falta el que se va, puesto que en la lucha electoral, se requiere de la diversidad y no la unidad, para la consecución de los triunfo. En el PRI, la persona que le concierne lanzar la convocatoria, para sacar al abanderado a la gubernatura que es lo menos importante pues la clave está en quien competirá por el partido tricolor, resulta el presidente nacional, Enrique Ochoa Reza, quien todavía no se atreve en proponer la invitación a fin de que se inscriban los aspirantes.

La ficción brilla por fallas. Y todo este enredo de pitas, para el estado donde los priistas son minoría desde 1991, porque el Comité Ejecutivo Nacional del Revolucionario Institucional, ha caído en el garlito que les han impuesto los conservadores, que en el territorio guanajuatense no quieren a la izquierda ni mucho menos el retorno del PRI al gobierno. Ahora, no hay vuelta de hoja, si Enrique Ochoa y José Antonio Meade, no envían un buen mensaje respecto de su interés de competir por la gubernatura que representa la esperanza para su partido, el PRI en los 46 Municipios, podría caer a la tercera posición en julio el próximo año, poniendo los estrategas en alto riesgo la Joya de la Corona, la Presidencia de la República para Meade.

¿Y por qué el Jefe Político? La razón por la cual el novato en estos menesteres, Ochoa Reza y sus asesores, están de cabeza, es debido a los rumores y los chismes de diversos grupos o los halcones de información. La presencia de José Martel López,  en la zona de estrategia del precandidato presidencial Meade Kuribreña, sirvió para hacer bolas el engrudo al PRI nacional, para el Caso Guanajuato, porque cuando ya estaban a “punto de tomar” la decisión de ungir al abanderado al gobierno del estado, el ex director de CREA en el pasado recreó otro grupo; el mejor carnal del guanajuatense Carlos Chaurand Arzate, un eterno agraciado de la concertacesión PAN-PRI, el Ramonazo y cohabitación, simple, metió ruido aunque no se vio la mano.

SESIÓN PARA CATATÓNICOS. Una sola tentativa basta. Los jefes de la estructura partidaria y el Equipo de Pepe Toño Meade, no necesitan ir a marte para conocer que existe en ese planeta pues con los estudios logrados es suficiente, similar al caso Guanajuato porque Enrique Ochoa, conoce el problema que Chela Ortiz, su embajadora le ha “desnaturalizando”, la mujer que puso y pertenece al priismo derrotado en el Estado de Chihuahua, al que el PAN con Javier Corral J., hizo trizas porque los priistas del estado norteño, estuvieron con temores y dudas como los guanajuatenses. El Jefe Político Nacional del PRI, Enrique Peña Nieto, sabe muy bien que la unidad se hace aplicando el poder y tutelando al que tienen para apoyar al presidenciable y tiene equipo para defenderse tratando de llegar al poder, lo otro es cuento chino o cohetería decembrina