INAEBA Y SAPAL SE UNEN PARA ATENDER EL REZAGO EDUCATIVO DENTRO DEL ORGANISMO DE AGUA

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En lo que fue un trabajo coordinado entre instituciones, el Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA) hizo entrega de certificados a trabajadores del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL).

Los beneficiarios se mostraron agradecidos por haber tenido la oportunidad de participar en el programa especial de certificación por Examen Único, y haber logrado avanzar en sus niveles de educación básica.

Y es que dentro del horario laboral se recabó su documentación para llevar a cabo el registro correspondiente, se les entregó su guía de estudio, y se les aplicó la prueba.

En total, 8 personas obtuvieron su certificado. Se entregó de secundaria a: Anselma Miranda Arvizu, María Isabel Chávez Miranda, Andrés Estrada Silva, Hilda Romero Martínez, Amelia Fonseca Mares y Luis Arturo Torres Hernández; y de primaria a: Sara Magali Rayas Aguilera y Catalina Hernández Torres.

En el evento se contó con la presencia de Federico Ruenes Cardona, gerente de Servicios Administrativos; Juan Nicasio Aguilera, jefe de Administración de Personal, así como personal de INAEBA.

“Estamos bien contentos”

Hilda Romero de 61 años es personal del área de limpieza de Sapal, y cuando supo del programa de Examen Único de INAEBA decidió que había llegado el momento de terminar la secundaria y también le comentó a su esposo Andrés Estrada, quien siempre había tenido la intención de concluirla, pero por alguna u otra razón no lo había logrado.

“Para mí es muy bueno el servicio de INAEBA. Cuando ella (su esposa) me preguntó que si quería hacer mi secundaria, yo le dije, claro que la quiero hacer.

“En el 85 lo intenté, estaba yo en el ejército, llevábamos las materias militares y nos daban sólo media hora para estudiarla, pero me faltó. Así que le pregunté si me servían lo que había cursado para hacer sólo lo que me faltaba… y entonces me dijo que era un examen único y pues nos animamos”, recordó Andrés.

“Estamos bien contentos, no esperábamos que nos dieran el certificado. Cuando nos hablaron para avisarnos que sí habíamos pasado, nos dio mucho gusto”, dijo Hilda, quien al tener mucho trabajo, se apoyó en su esposo.  “En ratitos, yo le decía a él, dime qué pasó, qué estudiaste, y me decía de qué se trataba lo que venía en la guía de estudios y así fue como repasé”.

Con su certificado en las manos, Hilda sonríe y asegura “Estamos bien contentos, porque nos dieron una oportunidad  muy grande. La situación de nosotros ya más grandes es que le da uno prioridad a otras cosas, creí que no íbamos a pasar, y bueno, pues si no hubiéramos pasado, no pasa nada, lo seguimos intentando, pero como sí lo logramos, ahora nos aventaremos la prepa”, concluye Hilda.