E D I T O R I A L  (ABRIL 2)

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Una intensa labor de convencimiento deberán de alcanzar quienes se registraron como candidatos a lograr la Presidencia Municipal de Irapuato, donde se puede señalar a Ricardo Ortiz Gutiérrez, candidato del PAN a la reelección por este municipio, como quien quiere estampar en la obra que se ha hecho, la que está en ejecución y la que asegura que aún se estará terminando en tiempo y forma, antes de finalizar el trienio 2015-2018. Porque  ahora habrá que tener presente que ya resalta su profunda intensión de amar a Irapuato y por eso quiere hacer del municipio y de la cabecera, una localidad para el futuro, bien trazada, con la adecuada movilidad, desarrollo habitacional y principalmente pasar a ser una ciudad segura para sus habitantes y sus visitantes. Claro que todos quisiéramos poder alcanzar a ver algo así como se predica, pero sucede que esto se contempla en el Plan de Desarrollo que abarca hasta el año 2050, por lo que entonces los beneficiarios serán los nietos y su siguiente descendencia, pero no está de más exponer ante la ciudadanía, que es Ricardo Ortiz quien le dará un gran cambio a Irapuato y para lograrlo, necesita que le den otra chancita de tres años más, para que cuando menos se haga la adecuada planeación y que los que lleguen posteriormente ya sólo se concreten a materializar los proyectos y que como él dice, “ya no se haga borrón y cuenta nueva”, que principalmente sucede cuando es un partido de aposición el que vuelve a ocupar la Presidencia del Ayuntamiento, aunque hay que recordarle al Alcalde con licencia, que buena parte de la obra proviene de una o más administraciones anteriores y a él solamente le  ha tocado completarlas. No olvidar que él también presentó obras banderas y que a la fecha no se han cubierto de forma cabal y también que no puede lavarse las manos diciendo que por parte de su gobierno, no va a dejar obras a medias o inconclusas o compromisos sin cumplir, sino que dejará “proyectos para darles continuidad”, en donde su plan es que con otros tres años de Mandatario Municipal de Irapuato, podrá cumplir y de manera paralela, sentar las bases y los cambios proyectados para que pasemos a ser una ciudad moderna y con un crecimiento ordenado en donde hoy las deficiencias siguen siendo lamentables. Como ejemplos tenemos las zonas de pobreza, zonas marginadas, asentamientos irregulares, carencia de servicios básicos para mejorar la calidad de vida, más trabajos y mejores remuneraciones, pero principalmente garantizar la seguridad de los habitantes, que hasta la fecha ha sido su punto débil, porque la gente sigue con miedo de salir a la calle en colonias “fichadas” por los malvivientes o “famosas” por sus pandillas y sus hechos de sangre, aunque el candidato panista registrado alegue que sí aumenta la seguridad, que disminuye la delincuencia, que se cuenta con más elementos y mejor equipamiento y un futuro más promisorio para salvaguardar la integridad de la población y de esto ya podemos señalar que ha tenido entrevistas en medios donde se dice estar muy preocupado pero avanzando, aunque todo parece una labor proselitista de anticipo de campaña política, lo cual sus contrincantes ya no ven con muy buenos ojos. Al menos en lo que corresponde a cuestiones internas de los panistas que integran el Cabildo de Irapuato ya se forma la polémica de ¿Por qué Ricardo Ortiz Gutiérrez descarta a su equipo de trabajo en el Ayuntamiento actual? Sabemos que sólo se queda con Jaime Morales Viveros y que lo demás será removido completamente. Esto es sin duda una clara muestra de que en el actual trienio su equipo de trabajo no le ayudó, no lo apoyó en la solución de problemas, en alcanzar objetivos para el bien de los irapuatenses, faltaron propuestas u opiniones de las acciones realizadas y que por eso ahora como no conjugaron con sus planes y sólo se dedicaron a levantar la mano, entonces podemos anticipar que el mismo Ricardo Ortiz se vuelve a contradecir como hace tres años y veamos porque: Hace tres años ofreció trabajar con gente profesional, con experiencia, conocedora del área y confiable, lo que de inmediato lo puso en evidencia, al aparecer las primeras fallas y las primeras bajas en su gabinete. El paso de este trienio de gobierno no puede ser tomado como ejemplo para que se diga que los otros tres años que vienen van a ser mejores. ¿Lo podrán ser con un cuadro de trabajo nuevo en el Ayuntamiento? Conformar otra vez comisiones de direcciones, de áreas y administrativas o financieras no pueden ser el aval para predecir que sí viene algo todavía mucho mejor. Tendrá que convencer con hechos, con respuestas, con solución a problemas, con obras y programas sociales, que tienen deseos de trabajar, que ha cumplido como Presidente Municipal, que no ha visto por su bien particular, sino por el de sus paisanos, por el cambio y por la superación de Irapuato. ¿Todo esto será creíble? El arranque formal de las campañas serán la mejor respuesta. Veremos con qué cara se presentará a los lugares donde no han recibido ningún apoyo, donde no les ha cumplido o donde intentará comprometerse de que “ahora sí se los voy a cumplir”. Podremos ver si trabaja en unidad y coordinación con su equipo y si desde las primeras semanas, se puede avizorar un panorama de victoria o de lo contrario, podemos estar por apreciar una gran batalla que terminará hasta el día de las votaciones el primero de julio. Estaremos pendientes de los sucesos.