C U E N T E A N D O (MAYO 2) POR: MASTROIANI.

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CADA LOCO CON SU CUENTO. ¡Momento, momento, momento! A ver vamos a organizarnos, ¿sí? Vamos a organizarnos. Esto es lo que deberían hacer en este momento los candidatos a la Presidencia Municipal de Irapuato, pues ya se comienzan a demostrar fallas en su organización, en su programación de giras, en sus visitas a centros laborales, aparecen las improvisaciones, las exageraciones en cuanto a propuestas, los cuentos de que sí van a cumplir, de que sí van a hacer, de que sí van a cambiar: el cuento que todos traen en la boca y que es el de abatir la inseguridad y la modernización de Irapuato en todos sus sectores sociales, principalmente los más marginados. Esto para la gente ya es puro cuento y mucho más cuando el cuento se vuelve repetitivo y ya lo habíamos señalado, que si no había planeación y organización de los equipos de los candidatos, entonces rápido se quemarían sus cartuchos, se volverían repetitivos, un disco rayado, casi un rosario para todos con las mismas oraciones y los mismos misterios santos, pero porque no decirlo, también con sus misterios de planes, de proyectos, de formulas secretas, de descubrimientos del Arca de Oro y hasta hacen un cuento con las Matemáticas en cuanto a posibilidad de ganar, las probabilidades que tienen, los porcentajes en que avanzan, las encuestas y otras actividades meramente ficticias, como sucede en los cuentos de fantasías. Todos se muestran en forma optimista, todos dicen ir adelante, todos dicen que van a ganar, todos prometen y juran que si van a sacar adelante los compromisos que desde ahora están exponiendo en todos los lugares donde se presentan. Pero sucede que aunque los temas son amplios y muy variados, respecto a las problemáticas y necesidades que se tienen en el municipio, a los candidatos se les agotaron casi todos sus argumentos y por eso comienzan a hacerle al cuento repitiendo lo que ya dijeron en otra colonia, lo que expresaron en centros de trabajo lo dicen en el siguiente lugar que visitan, las fórmulas que tienen para descubrir cómo convertir una piedra en oro puro, buscan que se las crean en donde hacen visita y otros argumentos que son repetitivos y ponen a la vista que la oratoria es la misma y lo que falta es imaginación para darle variedad a los temas, buscar contenidos con sentido y proyección que se enfoquen a las realidades y que en cuestión de semanas podrán verse materializados por parte de quienes los ofrecen ahora y que puedan alcanzar el triunfo. Porque siguen también haciéndole al cuento con sus ataques directos e indirectos entre ellos mismos, particularmente entre los personajes del PAN y del PRI, donde el primero hace alarde de lo que ha hecho en estos dos años y medio del periodo 2015-2018, lo cual no era igual como lo hizo hace tras años cuando estaba en campaña. ¡Exacto! Es a Ricardo Ortiz Gutiérrez a quien nos referimos, quien ahora para alargar su mandato otros tres años, ya siente que los ángeles bailan en su derredor, que es como si fuera un cuento y que está poseído por todos los dones para poder conseguir lo que se proponga y por lo mismo habla y habla y habla, de lo mucho que va a hacer en el futuro, de lo que va a terminar en el presente, de lo que va a continuar y que ahorita está a medias, y de todo lo grandioso que traerá a los irapuatenses si lo favorecen con el voto. ¿No no estará cuenteando? En el caso de la priista Yulma Rocha Aguilar, mantiene también la línea de batalla y de igual manera se mescla entre la ciudadanía en labor de convencimiento y de ganar la confianza de la gente, para comprometerse a cumplir con sus proyectos, a dar un giro total a la mala marcha de Irapuato, lo que ella afirma que sí se puede cambiar en un corto plazo y no en tres años más. No puede hacer señalamientos de obras creadas o que están en proceso por parte de la actual

administración, pero si puede juzgar, criticar y poner en elocuencia, a la vista de la ciudadanía, los errores que se han cometido, las fallas, la mala planeación y aplicación de recursos y todo lo que también es una realidad ante la mirada de los habitantes y donde ella se propone hacer todos los cambios que sean necesarios, por lo que también señalamos que ojalá que no quede todo en un cuento si es que alcanza el triunfo. Por eso lo señalamos al principio de esta redacción. Vamos a organizarnos o vamos a reorganizarnos, según lo considere cada quien, o en su defecto, que siga adelante quien observe que todo se está haciendo bien dentro de sus propósitos. Se insiste: no se nota una total coordinación, no hay un trabajo de equipo que se reconozca por su efectividad, no hay avanzadas, deben programarse los recorridos con días de anticipación para que la gente conozca cuando van a estar en su barrio o comunidad, adentrase en los problemas sociales de cada sitio y otros detalles más, para que no sigan cuenteando a la gente. Porque ver la misma película todos los días en los periódicos, en los correos de red, en los noticieros de audio y visuales, así como en las transmisiones que ahora hasta se hacen en vivo, que se note que si hay planeación, variedad y amplitud de temas. Apenas van más de dos semanas de campaña y ya se nota la falta de condición mental y física de los equipos para ir mejorando cada día. Como se hace con los cuentos, hay que dejar volar la imaginación, la fantasía, crear aventuras, tener creatividad, iniciativa, promoción, sensibilidad y muchos otros factores que pueden ayudar a que el cuento presente versatilidad y que al llegar casi a la meta, antes del primero de julio, los luchadores se sientan que todo está a su favor y que son indiscutiblemente los merecedores del premio que está al término de los comicios. Pueden pensar quienes vean esta redacción que pudiéramos estarle haciendo al cuento, que estamos equivocados, que estamos Lorenzos como el Pato Lucas y que las observaciones no son verdaderas y que sí están haciendo las cosas bien. Podrán estar en lo cierto, pero sí se recalca que lo repetitivo en todos los lugares y situaciones ya comienza a aburrir, a cansar, a caer gordo, a crear apatía, a enfadar, y esto cuando aún faltan aproximadamente cuarenta días más de trote. Seguiremos atentos a los sucesos para ver si les creemos y aguantamos todavía por más tiempo sus cuentos.