Sinfonía del Fauno/Etapa II/82/Martes 10, de Julio de 2018.

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“FISCAL GENERAL AUTÓNOMO” FORZOSO CONTRA LA CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD, POR SEGURIDAD Y LA PROCURACIÓN DE JUSTICIA. BASTA UN GUIÑO.

Una condición sine qua non. Nadie, ni siquiera sus asociados van a creerle a los recién electos, Presidente de la República, Gobernadores de las Entidades y de la Ciudad de México, que van a “enfrentar” la corrupción y la impunidad con un Fiscal General a modo, funcionario que “obedezca” al representante del Poder Ejecutivo. Más bien, si los ganadores de comicios, desperdiciarían, una oportunidad porque estarán proponiendo a las cámaras de legisladores federal y local, los “cancerberos” de irregularidades de los gobiernos en turno. O se genera con las nuevas Administraciones Públicas de la Federación con los Estados, la ruptura sobre los criterios que fomentan y solapan la corrupción y la impunidad o se pierde una ocasión histórica.

La clase política enredada. No hay vuelta de hoja, existe o no la determinación de parte del Presidente electo Andrés López Obrador de actuar para acabar con la corrupción e impunidad en territorio nacional. La mayoría en el Congreso de la Unión,

resulta la oportunidad para llevar a cabo con apoyo legislativo, las reformas cardinales con sus efectos inmediatos o mediatos para enfrentar los problemas en el país entre ellos la pobreza, condiciones que las conforman, la inseguridad y la violencia, la salud y educación, etc. El afán de bautizar un Procurador de Justicia para convertirlo en un Fiscal General en el Estado de Guanajuato por ejemplo Carlos Zamarripa, es un autoengaño pues no será procurador a la antigua ni nuevo fiscal, será un enviado, para encubrir posibles errores del pasado y presente.

SESIÓN PARA CATATÓNICOS. Otra vez la mano y la tras. No es el momento de la tormenta en un vaso agua, aunque sea en temporada de huracanes. Si el equipo de trabajo de Manuel López Obrador –los más cercanos- “concientiza” respecto del papel tan relevante de un Fiscal General Autónomo, sabrá que es el parte aguas y una gran posibilidad de recrear la esperanza deseada, moldear la austeridad en las administraciones y dar las respuestas esperadas. La clase política, sabrá con ello que no habrá acuerdos cupulares que impidan el pleno ejercicio de la procuración y la administración de justicia. El presidente

electo, con un solo guiño podría presentar un “modelo a seguir para las entidades con gobiernos nuevos y los viejos; presentar la iniciativa para llenar el vacío jurídico, para que el congreso designe un “Fiscal General Autónomo de la República”. Los estados y sus ejecutivos, seguirían esa ruta por “antonomasia”.