E D I T O R I A L. (JULIO 1).

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Primero que sí se puede, luego que no se puede, luego surge de nuevo la esperanza que sí se podrá, pero al poco tiempo se anuncia que no se podrá. Con este inicio nos referimos a toda la problemática que ha resultado para los gobiernos que han estado en el municipio de Irapuato, entre las tres o las últimas cuatro administraciones, el comprometerse a que si se contará en la región con una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social de nivel 3, para que se pueda otorgar un mejor servicio a la población, dar celeridad a los procesos de atención médica a los asegurados, que no se alarguen los tiempos de las citas para las diferentes áreas de la clínica y principalmente que se termine con el envío de pacientes a la clínica de nivel 3 que existe en León, hacia donde se canaliza a derechohabientes que requieren de tratamientos de especialistas, vigilancia médica continua o intervenciones de alto riesgo entre otros casos, lo que obliga a un traslado de una ciudad a otra, para lo cual se tiene que pasar por muchas situaciones de de papeleo, de manera familiar y hasta económicas de las familias, para poder recibir el tratamiento que convenga a su estado de salud. Ya son años de propuestas y de esperanzas que han ofrecido los gobiernos del estado y del municipio, para que se pueda conseguir la aprobación de la Federación para que se haga realidad la petición de la clínica de nivel 3 para Irapuato, pero a la fecha seguimos igual. Ricardo Ortiz Gutiérrez, embargado por el gusto de que por segunda vez sería Presidente Municipal de Irapuato, resaltó que lucharía por lograr este objetivo lo más pronto posible, pero está por terminar su trienio y no se ha logrado gran cosa, pero durante la campaña para su reelección, se comprometió de nuevo a que ahora no nos va a fallar; que en su plan de Gobierno Municipal estará apretar fuerte para traer esa clínica de nivel 3 y que por fin se terminen los viajes a otras ciudades, se optimicen los servicios de medicina familiar, se pueda tener la capacidad de atención a los afiliados, que han crecido en cantidad notoria, debido a la generación de más empleos que se han ofertado por parte de las empresas que han llegado a Irapuato. Ricardo Ortiz Gutiérrez tiene su palabra empeñada y lo sabe muy bien, porque por eso la ciudadanía nuevamente le brindó su confianza para que gobierne por tres años más en la tierra fresera y cumpla con lo ofrecido y dé continuidad a los compromisos de los que tanto ha hablado y alabado para que la población vea los cambios de un “RANCHOTOTE IRAPUATO” a un “IRAPUATO MODERNO”. Abordamos el tema porque hay que dejar en claro o cuando menos intuir, que cuando se habla de traer una clínica de nivel 3 a Irapuato, no se debe hacer pensar a la gente que se tiene que construir un edificio nuevo, más ancho y más alto, como el que se tiene actualmente; que se requieren muchos cientos de millones de pesos para realizar el proyecto y que el costo del mantenimiento de los profesionistas, del personal de servicios y mantenimiento de la infraestructura, entre otros más, sería muy alto y que en consecuencia no se puede hacer tan fácil el poder cumplir con esta necesidad de la clínica. Pero en este momento los irapuatenses y los habitantes de la región que cubre el servicio del IMSS entre la población, debemos ser optimistas porque estamos en un buen momento para que los nuevos mandatarios a nivel, federal estatal y municipal, volteen a ver a Irapuato y hagan consciencia de que ya no se puede prorrogar esta demanda popular. Hemos hecho una observación y comentado nuestro punto de vista con diferentes personas, para conformar un pensamiento común y este consiste en señalar lo siguiente. Primero: Lo que se requiere en Irapuato para tener una clínica de nivel 3 del IMSS, no es ni mucho dinero, ni mucha tramitología, porque haciendo observaciones, lo que hace falta es un inmueble de tres o cuatro niveles, para lo cual

detectamos que la parte del que fuera el parque de beis bol Revolución, aun cuenta con un promedio de siete mil o tal vez más metros cuadrados para que se haga un segundo edificio que albergue las especialidades y todo lo que hace falta en cuestiones de medicina para una cabal atención. El terreno es colindante con la actual clínica de nivel 2 y los únicos vecinos son la escuela primaria sobre la avenida Reforma y la Biblioteca Municipal de la Calzada de los Chinacos, además del parque IREKUA, por lo que en cuestión de terreno no debe haber pretexto. Pero esto debe hacerse como prioridad, antes de que se inicien los trabajos de la tercera etapa del CIPOL, que no ha aportado gran beneficio a la Secretaría de Seguridad Ciudadana y sigue como “elefante blanco”. Segundo: En lo que corresponde a la aportación de capital, con el nuevo Gobierno Federal y el Gobierno Estatal, se podría llegar a un acuerdo para fijar cantidades que aportara cada parte para el proyecto, pues aunque se hable de austeridad, la salud de la población y los servicios médicos son inaplazables, por lo que se tiene otro punto a favor, sumándole además los ahorros que se tendrían por traslados y los gastos secundarios que esto implica, incluso las horas hombre que pierden las empresas por necesidad de sus empleados de recibir servicios médicos en otra clínica. Tercero: Es importante que en el menor tiempo posible, se pueda aumentar la esperanza de los derechohabientes en cuanto se sepa que se autoriza la clínica del IMSS nivel 3 para Irapuato y que se arranque con las obras. Tal vez duren un año o más, pero materializar el proyecto, para lo cual sí se cuenta con recursos, vendrá a ser un gran alivio para miles de afiliados y por eso es que hacemos estas observaciones. En un inmueble contiguo se podrán ubicar las especialidades; las salas de atención prolongadas; se aumentará la capacidad de atención; se contará con cirugías mayores o de alto riesgo; se abrirán más empleos para profesionistas de la medicina y sus diferentes áreas; se activará más la economía de Irapuato pues también se beneficiará a terceros; se podrá atraer más empresas que tienen vinculación con la producción de insumos farmacéuticos , o interesados en crear más clínicas u hospitales en esta zona, así como más prestadores de servicios. La infraestructura del actual edificio del IMSS nivel 2, podrá seguir con su actividad de medicina de prevención, medicina familiar, laboratorios, estudios electrográficos, cirugías menores y otros servicios que se ofrecen. Pero que en su momento las complicaciones de los pacientes demandan de una atención especial y sólo sería cuestión de trasladarse de un edificio a otro que será colindante. No es una propuesta fuera de la realidad y mucho menos que sea inalcanzable, sino que por el contrario sirva para que ahora sí nuestros Gobiernos, cumplan con su compromiso y contrarresten este problema de hace muchos años. Que se hable de un proyecto, de un PLAN “A” y de un PLAN “B”, que hagan públicos los proyectos si es que ya existen y que definitivamente ya se termine de engañar a la población. Ya se comprometió Ricardo Ortiz Gutiérrez por segunda ocasión de que en los siguientes tres años ya logrará su meta, pero aún permanece la incredulidad. Considero que hay los medios territoriales, materiales, económicos y humanos para que se consiga esa clínica nivel 3. Ahora si hay que saltar sobre el burocratismo y la tramitología, para cimentar una iniciativa que logre ser la base firme de un sueño anhelado por muchos años. Estamos pendientes de que se nos responda que “sí se puede” o que “no se puede”.