C U E N T E A N D O. (JULIO 3) POR: MASTROIANI.

Compartir

UN CUENTO DULCE Y AGRADABLE Y UN CUENTO AMARGO Y ESTRESANTE. Desde el momento en que Ricardo Ortiz Gutiérrez, Presidente Municipal de Irapuato, solicitara licencia al Ayuntamiento de Irapuato, para separarse de su cargo y contender por la reelección del puesto, luego de ser aprobado por el Cabildo todo fueron sonrisas, alegría, saludos, abrazos, besos, bendiciones, encomendarlo a Dios, desearle surte, animarlo a que lograra el triunfo y tantas cosas más para engordar el cuento, lo que al final de cuentas y luego del primero de julio, el cuento tuvo un final feliz; ganaron los buenos, por ser más cantidad que los malos; supieron que la gente les brindaba una vez más la confianza, pero con la condicionante de que no se vayan a cuentear a la población fresera. Le aprueban la obra hecha hasta el momento, le reprueban lo que se ha hecho mal o lo que aún no se ha cumplido, le recuerdan que este voto a favor es para ver consolidadas las propuestas de continuidad al Plan de Gobierno Municipal. Se le advierte que ya no le vaya hacer al cuento con ocurrencias, por lo que debe ser claro. conciso y transparente, para que la gente se entere de lo que hará, como lo hará y el beneficio quien aportará. Pero sigamos con la felicidad que comparte el cuento, porque ahora el “arqui” se está dedicando a acomodar las piezas de su equipo de trabajo y del Ayuntamiento en su lugar , y se ha enfocado a mejorar el ejercicio del gobierno, obtener más con menos, ser creativos y con iniciativa para mejorar la calidad de vida de los irapuatenses, para lo cual ya hasta se anda codeando con otros estados en materia de seguridad, que es la base primordial para que una sociedad bien vigilada, pueda tener la certeza de que sí cuenta con un mandatario responsable y preocupado, por que en los siguientes tres años, el cambio que se augura para Irapuato se vuelva un cuento hecho realidad. PERO EL CUENTO AMARGO ESTRESANTE le está tocando vivirlo al Licenciado Xavier Alcántara Torres, pues luego de ser aprobada la licencia para Ricardo Ortiz, él fue quien asumió el cargo de Presidente Municipal Interino de Irapuato y aunque no dio ningún pero para desempeñarse en el puesto, hasta la fecha le ha tocado bailar con la más fea, le ha llovido duro en su milpita, se defiende como gato boca arriba y quizás hasta ya no quiera queso, sino salir de la ratonera y no se trata de que armemos un cuento con estos dichos.. Las menciones anteriores se deben a que desde casi que entró al “quite”, tuvo que tomar decisiones inmediatas, firmes, con energía y que se cumplieran sus ordenamientos, pues no por ser Interino, se le restaba poder en el cargo. Pero en estos meses que lleva al frente del municipio, ha tenido que enfrentar sucesos de inseguridad por los trágicos y lamentables crímenes que se han dado en esta zona, donde se destaca la muerte de una mejer de la Secretaría de Seguridad Ciudadana; se le vinieron los problemas de inundaciones con las lluvias, cauces fluviales en riesgo, encharcamientos de colonias y alta densidad de baches; arrancar obras a medias y en tiempos de campaña para hacerle al cuento que el desarrollo de Irapuato sigue adelante, sin importar el momento que se viva. Y la prueba está en el cuarto cinturón vial. Para ponerle la cereza a la obra también está la fuerte crítica por el monumento “YO IRAPUATO”, ubicado en el mirador y que ha recibido muchos y controvertidos comentarios. También están los problemas de vialidad e inundaciones que ha generado el tercer cinturón vial; aguantar los ataques de partidos políticos contra su gobierno durante el tiempo de campañas; los reclamos por la no entrega o retraso de las obras públicas; el mal funcionamiento del nuevo responsable de recolección de basura que es una empresa concesionada; la contaminación e incendio del río Guanajuato; la

pérdida del municipio de un juicio con un defensor ambiental y hace poco la levantada de telón que le hicieron los bomberos de Irapuato, para que viera que sus instalaciones y equipos se encuentran como un cuento del siglo pasado; pura utilería sin beneficio y todo esto a raíz de la baja que causó un elemento a quien se le cancelo su contrato por incurrir en insubordinación. Y nada de lo que hemos escrito ha sido cuento y por eso, por ser realidades, de veras que ha puesto a prueba al Presidente Municipal Interino de Irapuato, pero que hasta el momento se mantiene a flote. Ahora sí le decimos al Alcalde que no lo estamos cuenteando, sino que le damos ánimo para que mantenga fuerza, coraje, disciplina con su equipo en la administración, que tome las mejores decisiones y más que nada enfocarse a mantener la máquina de funcionamiento que mantiene a Irapuato en actividad y que se llama Gobierno. Le anticipamos que por palabras de Ricardo Ortiz Gutiérrez, él regresará a su cargo como Alcalde por allá del mes de septiembre, pues antes tiene que echarse otros dulces más a la boca, repartir más sonrisas, darle clases a sus súbditos nuevos para que sepan obedecerle, y atender otras relaciones públicas para poder llegar y presentarse animosamente y con palabras de convencimiento para todo Irapuato, cuando llegue ésa fecha de ocupar su silla. UN CUENTO DE SUSPENSO QUE ESTA POR TERMINAR. Así calificamos a este periodo de gobierno 2015-2018 en Irapuato, porque solo faltan poco más de dos meses para que termine el plazo de este mandato y aún quedan muchas cosas por hacer, por entregar, por iniciar, por cumplir, por resolver, por satisfacer a la gente y que al llegar al último minuto del cronometro de los tres años, pero se diga seguramente, que habrá tiempo adicional para completar los compromisos. Ricardo Ortiz Gutiérrez fue muy preciso al declarar que todo estaría en tiempo y forma, que los proyectos se ejecutarían, que la modernidad de Irapuato seguiría y que no dejaría pendientes para el siguiente gobierno, donde al parecer está a punto de darse un balazo en el pie. No puede hacerle al cuento. Seguirá siendo su mismo gobierno, seguirán siendo sus mismos planes de progreso, los compromisos y las metas ofrecidas, pero debe terminar a tiempo. Que no quiera justificarse y hacerle al cuento de que “aquí no pasa nada”. El retraso en los compromisos de su primer trienio, por lógica que deben influir en los proyectos del segundo trienio. Ahora sí que deberá ser más precavido en lo que menciona, prever bien las cosas para cumplirle cabalmente a la gente. No olvidar los sectores con los que más estuvo comprometido, tanto en zonas marginadas como en los niveles sociales de calidad de vida. Claro que la gente espera su regreso, claro que mantienen la confianza en su palabra, también se le apoya para sacar adelante los programas y proyectos, se acepta su equipo de trabajo y ante todo se quiere que supere lo que se ha logrado hasta la fecha. A partir del 10 de octubre, corre el tiempo de los otros tres años que solicitó. El tiempo está autorizado, los elementos están a disposición, los espectadores están en suspenso, pero mantienen la esperanza que han tomado una buena decisión con la reelección de Ricardo Ortiz Gutiérrez. Esta será la segunda parte de este cuento, del que aún se falta conocer cuál será la trama en su desarrollo al correr del tiempo. Estamos a la expectativa.