C U E N T E A N D O. (OCTUBRE-3) POR: MASTROIANI.

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¡¡UN CUENTO DE TERROR, DE MUCHÍSIMO TERROR Y QUE ES REALIDAD!! Encuentran dos cabezas humanas en una bolsa. Hallan a mujer descuartizada en su casa. Descubren cuerpo mutilado en camino rural. Encuentran en cajuela cuerpo humano cortado en partes. Tiran en basurero bolsa con partes humanas. Le cortaron los pies y las manos. Perros se comían despojos humanos. Como estos y muchos encabezados más, nos podemos encontrar a diario en todos los medios informativos de nuestra localidad, de la región y a nivel nacional. Obviamente que la repercusión que tienen entre la sociedad causa terror, mucho más cuando van acompañados por fotografías evidentes, que muchos medios utilizan para sus macabros intereses, pues ya no informan, sino que pasan a formar parte de quienes provocan la psicosis de la población.

Pero estas situaciones de terror, así como las evidencias de su realización, hacen que ya no pensemos que se trata de un cuento, de una historia macabra, de ciencia-ficción, de espanto, de mucho correr de sangre y hasta de posibles rituales tenebrosos, conexiones con entes llenos de maldad, con dioses ávidos de sacrificios humanos, relacionar los descuartizamientos con personas que quieren crecer en poder, en dominio, en mandato, en extensión de superficie para sus actuaciones fuera de la ley o su lucha con adversarios considerados como competencia de sus pretensiones, como enemigos a los que hay que derrotar, vencer a toda costa. Y que mejor manera de hacerlo a través de cuadros sangrientos, con escenas que hace apenas unas décadas podíamos ver en el cine, producto de la imaginación de los productores, aunque en muchos casos también basados en sucesos que se dieron con toda esa saña y sangre fría para decapitar cuerpos, separar sus miembros, partirlos en pedazos, sin importar de la persona que se tratara y dónde tuviera que efectuarse este tipo de descuartizamientos. Desde que tuvimos uso de razón como seres humanos, a través de la historia, de leyendas o de hechos comprobados, supimos que si se daba el sadismo para ejecutar personas por personas, que donde las víctimas pese a perder la vida, también perderían las piezas de su propio cuerpo. Así supimos que se hacían sacrificios humanos a dioses; que había quienes sacaban el corazón de los seres, ofrecidos como ofrendas para calmar la ira de sus protectores; la mitología de asesinos en serie que luego resultaban en verdades.

Por eso es que con la historia, la ficción, la creatividad malsana y el afán de causar terror a la gente, es como se conocía de cuentos como El Conde Drácula, Jack el Descuatizador, Chuky el Muñeco Asesino y tantos más que incluso llegaron a llevar a pensar a la gente que sí había ese tipo de personajes malévolos, aunque no estaban tan lejos de llegar a conocer una realidad tan sangrienta como la de una película. Pero el cuento va más a fondo, cuando nos enteramos por los medios, que los verdugos también se convierten en caníbales, que cortan a sus víctimas como a los animales y se los comen, los separan por partes del cuerpo y hasta los ponen a asar, a coser o a freír, lo que también nos lleva a la incredulidad de que pueda existir este tipo de seres humanos, que ni siquiera sienten ni piensan en lo que están haciendo.

Según los estudios científicos, se trata de humanos afectados en su cerebro, por lo que su actuar se debe a una como orden de su Yo interior y lo cual debe ejecutarse, sin miramientos de victimas y la forma como se ejecute la acción y mucho menos lo que se pueda hacer con los despojos humanos. Sí, todo esto causa terror entre la raza humana; en nuestra ciudad, en nuestro estado y en muchas partes del país, de lo cual aún no se puede predecir cuánto tiempo más perdurará esta ola de sangre, pero sobre todo, cuantos casos más se darán a diario de descuartizamientos o de banquetes de sangre y carne humana sazonada, como si fuera la rutina de un restaurant. Sí, estos hechos de terror tienen eco entre quienes conocemos de ellos, es natural que pensemos en el porqué se dan este tipo de sacrificios, aunque ya señalamos las posibles causas líneas arriba, pero que también causa pánico ante la probabilidad de que en una situación inesperada, nos encontremos de frente a este tipo de hechos, hallar un bolsa con trozos humanos, con cabezas, caminar por una ruta y descubrir restos, no saber qué hacer de momento y sí pensar que nos encontramos en un estado de peligro, lo que provoca un gran miedo, pues todo puede darse en cualquier lugar y momento, aunque seamos totalmente ajenos a las causas de este tipo de asesinatos sanguinarios y macabros, porque incluso se ha mencionado que estás acciones pueden enfocarse a pedir favores a la Santa Muerte, por medio de gente inocente. Esto implica que sí se debe al fanatismo de una deidad. Cuesta trabajo pensar que sólo se trate de un cuento, de una película, de rumores que quieren asustar a la gente, de tramas bien maquinadas para exacerbar los sentidos más profundos del ser humano. Pero no es un cuento ni ninguna creación que provenga de la imaginación de sus productores. Pero estos hechos también nos llevan a imaginar cómo pueden ser esos sujetos del reparto y donde aprendieron a ser diestros en el sacrificio y trato de sus víctimas. Tienen que ser personas preparadas en primer lugar, a no darle ningún valor a su vida; tampoco tenerle miedo a la muerte; tener una sangre completamente congelada para matar, para quitar la vida a uno o varios semejantes; contar con los recursos necesarios para cumplir con sus macabros planes; con capital y material para completar su asesinato y su posterior división del cuerpo humano.

Nos preguntamos: ¿Los matan primero y luego los descuartizan? ¿Descuartizan a sus víctimas aún en vida? ¿Cómo separan las partes, usan hachas, cuchillos de matancero, sierra para cortar huesos? ¿Tienen destreza de un carnicero para desollar los cuerpos? ¿Si los separa por miembros, los cortan con cuidado o lo hacen burdamente? ¿En qué lugares lo hacen? ¿Qué hacen con los desperdicios de órganos, de intestinos, de la sangre? ¿Son muy bien pagados por su trabajo y por deshacerse de sus material humano? Si se trata de cuestiones delincuenciales, los integrantes de los grupos deben tener consciencia de que así como obedecen sus órdenes y ejecutan y descuartizan a sus congéneres, de igual manera podrá pasarles más adelante, si se llegan a cometer errores en su accionar o si se llega a caer en manos de los enemigos. Esta es la realidad, no se trata de cuentos ni de situaciones casi diarias que sirvan para entretener a los habitantes, sino todo lo contrario; los llevan a la incertidumbre, al miedo de andar en la calle, al temor de algún ataque aunque no se tenga culpa alguna, pues puede tratarse de seres como los casos que se han dado en México como “El Mataviejitas”, los asesinos de homosexuales, los que matan sexoservidoras y el último caso conocido como es el del feminicida de Ecatepec. Todos estos son hechos comprobables y cometidos con gran sadismo, pero lo más intrigante es que sigue siendo como una rutina para los asesinos y un estado de terror para la gente en cada lugar donde se ubican los resultados de este tipo de ejecuciones. No sabemos cuánto tiempo durará esto que estamos viviendo en nuestra ciudad y en nuestro estado; tampoco sabemos mucho de quienes son los ejecutores; tampoco sabemos casi nada de los avances de las autoridades en la resolución de los casos, tan solo lo que fue evidente al momento del hallazgo. Podemos intuir que se debe a esa ambición de poder por lo que se pelea, pero lo que no podemos creer es que se tenga que hacer de esta manera, pero sí tenemos que aceptarlo porque las pruebas son verídicas y por lo tanto tendremos que seguir en esta incertidumbre de sangre y terror que ahora forma parte de nuestro vivir cada día.