Cuenteando

C U E N T E A N D O. (ABR.1).POR: MASTROIANI.

EN PURO CUENTO QUEDO LA ESPECTATIVA DE ÉXITO DE LA GRAN FERIA DE LAS FRESAS DE IRAPUATO EDICION 2019. Fracasó en este año la tradicional feria de Irapuato y ahora no queda otra más que de ésta experiencia, pensar en cambios, adecuaciones, innovaciones, proyectos, más creatividad y mucho más, en lo que se refiere al trabajo humano y a lo material, para que desde ahora los responsables no le hagan al cuento y no comiencen a fantasear, sino que tengan los pies bien puestos en la tierra y con tiempo y buen análisis, preparar un plan y una organización, para que el año entrante no se cometan errores, no existan fallas, malos cálculos, malas decisiones, así como subsanar las necesidades y requerimientos que en este año pusieron en evidencia a la Gran Feria de las Fresas, la cual llegó a culminar con un evento que no tuvo la relevancia programada. Los elementos, los factores, las circunstancias, los participantes y muchas cosas más, son partes que en conjunto le dan la forma a la feria, son partes que completan un todo y por eso hay que tener presentes esos detalles que fueron obstáculo para que el cuento de la feria no pegara y ahora solo quedara en un cuento mal escrito. Hay factores que son obvios y que por eso la afluencia a la Gran Feria de las Fresas, demostró una notable disminución en la asistencia y señalaremos tan solo algunos, para no hacerle tanto al cuento.

La feria sigue estando en un lugar alejado de la zona urbana, lejos de la zona oriente, poniente y sur de Irapuato, donde la concentración ciudadana es más grande, que en la zona norte que es donde se ubica el Inforum. Por eso aunque se pongan unidades de transporte gratis en el centro de la ciudad, hay familias que deben tomar otra ruta para poder aprovechar el servicio. Además de eso deben visitar temprano para poder disfrutar a gusto. Pero en la secuencia de una visita, luego sigue el costo de entrada a las instalaciones, donde ahora como si fuera un cuento o película de alto impacto, subieran el precio de entrada a cincuenta pesos, que fue un factor más en contra y a eso si también se le agregó lo del estacionamiento para quienes llegaron en vehículo. Ya en el interior visitar los stands, los módulos de exhibición de diferentes artículos, poder adquirir algunos de los más accesibles y quedarse con las ganas de otros, porque aquí también los altos precios influyeron para que la demanda fuera poca y en consecuencia fuera poca la entrada de dinero para los expositores.

Un circo gratis, un espectáculo sobre hielo y 35 juegos gratis, fueron parte del gancho para motivar la asistencia, pero no lo suficientemente atractivos para que las familias decidieran salir a divertirse por algunas horas. El Teatro del Pueblo ya se sabe que es de los mejores eventos populares que jala gente a la feria, pero aquí también influye el tipo y la calidad de los artistas, así como el horario de presentación para que muchos espectadores puedan programar su tiempo de estancia en la feria. Fueron contados los días en que la visita a la feria fue solamente por estar en el teatro para ver a sus consentidos. Esto ayudó en parte para que los vendedores de antojitos también pudieran aumentar en poco sus ventas, pues en los otros días aceptaron que sus ventas fueron malas por la poca asistencia, aunque de todas maneras, al igual que los expositores, debieron pagar por su espacio y aunque parezca de cuento, por ahí se escuchó que también el costo se elevó a comparación del otro año. Los números negativos, la falta de asistencia o de un buen espectáculo, son factores que para nada se pueden aplicar al palenque de la feria, porque aquí el tipo de público es más selecto hablando en lo social y en lo económico, por lo que no se puede decir más que solamente que aquí no hubo pérdidas ni fracaso. La presencia de elementos de seguridad para cuidar la integridad de

los visitantes a la feria, puede considerarse como buena y adecuada a la circunstancia, pero, sucede que la delincuencia, las agresiones, los asaltos, los robos, y hasta los hechos fatales, se siguen dando en la ciudad, en su perímetro y en sus comunidades rurales, por lo que la gente también lo pensó dos veces: Me voy a la feria y me divierto, pero cuando regrese ya me robaron en mi casa; voy a la feria pero si regreso noche es seguro que me asalten por causa del barrio donde vivo; voy a la feria y de regreso me toca estar en medio de una balacera y sepa Dios como pueda irme. Así como estas y otras razones más, que son los factores que influyen para desanimar el hacer una visita a nuestra feria. Tal vez como complemento, podamos agregar que ahora la feria se pegó mucho en fecha con la Semana Santa y aquí también se pudo pensar en ahorrar para salir de vacaciones, en lugar de visitar la feria que no podría dar una satisfacción mayor a la que dan los días de descanso fuera del ajetreo rutinario. El Patronado de la Feria, el Consejo Ciudadano, la Administración Municipal, asesores, promotores, publicistas, encargados de relaciones públicas, negociadores y muchos elementos más, son factores base para que formando un grupo compacto como una maquinaria, pueda cumplir cada pieza con su función y obtener que el trabajo resulte en una buena utilidad de esta máquina en funcionamiento. No quiero calificar el cuento de la feria como algo ficticio, irreal, fantástico o mágico, porque se trata de una realidad, de una experiencia que debe reflexionarse y recomponerse para la siguiente edición. Que si en la cuestión del factor humano deben darse cambios, deben caer cabezas, debe exhibirse a quienes no cumplieron, debe culparse a segundos o terceros, descalificar a quienes no rindieron o no sacaron adelante su responsabilidad o su papel en el organismo realizador, así como otras más apreciaciones, pasaron ya a ser pretérito y las decisiones que se tomen en lo que sigue que es el informe de la feria en estos días, así como dar calificación y analizar la posibilidad de cambios, esto se verá en poco tiempo, pero sería saludable que permanezca el pensamiento positivo, de recomposición, de enmendar errores, de hacer lo necesario y con quien sea necesario, para no tener una próxima derrota para la Gran Feria de las Fresas edición 2020.

Lo que ha sucedido este año con la feria, nos puede dejar algunas enseñanzas, como el que no somos todavía una ciudad para tener un evento planeado al nivel de los eventos de otras ciudades; que falta hacer más esfuerzo y pensar en cosas más atractivas, por muy grandes que sean; planear y pensar con los pies bien puestos en la tierra y no dejar que el suceso se dé en base a estimaciones, cálculos, porcentajes, previsiones y hasta evitar caer en ocurrencias, improvisaciones o ideas confusas o fuera de nuestro alcance. Como quiera que sea, quienes sigan al frente de la organización de este evento, que por tradición es el más grande de Irapuato, tendrán casi un año por delante para poder dedicarse a fondo en una nueva planeación y recomposición de lo que ahora no resultó a favor. Para no hacerla más de cuento, permanecerán las preguntas de ¿Quién la hizo y quién la paga? Donde la mejor respuesta la tiene nuestra audiencia con la aplicación de su criterio y sus propias conclusiones, o de lo contrario la respuesta la tendrá que dar el tiempo. La experiencia vivida no debe ser un fracaso, sino una enseñanza para reforzarse y luchar para ir de nuevo a conseguir el triunfo. Hasta parece el inicio de la trama que llevará un cuento nuevo, pero este cuento si puede hacerse realidad y confiamos en que sus autores y sus actores lo lograrán.

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba