Cuenteando

C U E N T E A N D O. (FEB.4). POR: MASTROIANI.

“SE ACABARON LOS CUENTOS. ¡ORALE A TRABAJAR!”. Esto es lo que tendrán que hacer todos los integrantes del gabinete de Ricardo Ortiz Gutiérrez, Presidente Municipal de Irapuato, luego de que se aprobaron los programas y presupuestos del Plan de Gobierno Municipal 2018-2021, por parte del Ayuntamiento de Irapuato. Ya no deben seguir haciéndole al cuento y andar con pretextos de que todavía les falta algo de apoyo. Ya no pueden seguir haciéndole al cuento ni cuenteando a la ciudadanía.

Estamos para terminar prácticamente el quinto mes de gobierno, de este trienio de mandato municipal y no se ve nada palpable de lo que se tiene comprometido con la ciudadanía, así que ahora todos a trabajar, porque de lo contrario caerán cabezas, porque lo volvió a recalcar Ricardo Ortiz, que actuará con mano dura y eso se podría ver cuando se cumplan los seis meses que les dio de plazo el Alcalde a sus colaboradores, para que presentaran proyectos y resultados, por lo que ya no habrá una segunda oportunidad y habrá a quienes se les acabó la fantasía y su nombre en la nómina del municipio. Habitabilidad, Movilidad y Seguridad, siguen siendo los pilares del Presidente de Irapuato, para que se enderece lo que esté torcido y se construya lo que aún no se ha podido construir, porque ahora el compromiso del Alcalde y de su gente, pasará a ser más moral que material, pues en ello va el ganarse la estimación de la ciudadanía o caer en la descalificación por malas acciones o por malas actuaciones, sean de donde sean. Por eso ya no hay que hacerle al cuento.

AUNQUE PARESCA UN CUENTO, LO MAS SEGURO ES QUE SE HAGA REALIDAD. Pues buen detalle se aventó el Presidente Municipal de Irapuato con los comerciantes semifijos del Centro Histórico de Irapuato, al declarar que se renovarán todos los carritos de los comerciantes, pues ya tienen más de 17 años de uso y es tiempo de “estrenar”, por lo que ya se espera la llegada de decenas de unidades salidas de fábrica, porque el pedido ya está hecho y aunque se dijo que el sesenta por ciento lo paga el gobierno del estado y el 40 restante el municipio de Irapuato, aun no se supo en donde y con qué participan los comerciantes del primer cuadro de la ciudad. Pero ahora intentaremos hacerla de adivino, porque se puede predecir un cuento que también pasaría de un presentimiento a una cosa real. Nos referimos a que si junto con la renovación de carritos del comercio semifijo en el centro de Irapuato, se hará una reubicación de los mismos, porque ya se nota cómo hay sitios con hacinamiento de vendedores, lo que no es estético para propios y visitantes.

Que tampoco le hagan al cuento los vendedores, porque ya se olvidaron de las normas de seguridad, principalmente para quienes venden mercancía que requiere de estufa o quemador de gas. Si se busca la uniformidad del medio de sobrevivencia, que se busque también el ordenamiento, la higiene, el buen trato al cliente y que no se cometan abusos como aumentar sus espacios o invadir los que no deben entre otras observaciones, entonces hay que hacer obedecer. Habrá que conocer si hay un padrón de cuantos semifijos trabajan en el Centro Histórico, si todos tienen permiso y si en verdad todos tendrán “carrito” nuevo, porque aunque cambien de transporte de exposición y venta de mercancía, los carros viejos aún tienen otro poquito de utilidad y hay que saber a dónde irán a terminar. La respuesta deberá darla el director de mercados y no hacerle al cuento de que no sabe nada. Será cuestión tal vez de semanas para saber si hay un cambio llamativo para el centro de Irapuato o si de nuevo nos estarán cuenteando y comenzar a darle largas al asunto.

NO QUIERO HACERLE AL CUENTO, pero adivino que casi se puede dar por un hecho, que una vez que terminen las obras de remodelación del jardín principal de Irapuato, que se haga su inauguración y que se presuma el trabajo terminado, el atractivo no deberá alterarse y por eso quiero adivinar que los aseadores de calzado que antes se encontraban en las banquetas a las orillas del jardín y que fueron removidos a los arcos de los portales, ya no regresarán a ocupar sus anteriores lugares y para ello que pregunten a las autoridades de mercados o a quien corresponda, para que no le hagan al cuento y los saquen de esta incertidumbre, que ya aparece como un cuento que está en suspenso y que luego provocará miedo y terror al no saber cuál es su destino inmediato, pues es cuestión de pocos días para disipar la duda. Son decenas de estos trabajadores aseadores de calzado, a quienes se les podría negar que volvieran a su lugar donde trabajaban antes de que iniciaran las obras, pero es casi seguro que esto no sucederá y entonces si se verá que no es un cuento que el Alcalde Ricardo Ortiz Gutiérrez esté actuando con mano dura, o sea que no le tiembla la mano para decidir y hacerlo tajantemente.

FAROLITO QUE ALUMBRAS APENAS MI CALLE DESIERTA. Cantaba el inolvidable compositor Agustín Lara, quien como en un cuento, dejaba volar su imaginación para crear un éxito de canción. Un cuento y una canción de amor que se hacía realidad al ser recibida con gran cariño por la audiencia. Pero en Servicios Públicos Municipales y específicamente en el área de alumbrado público, siguen engañando a la gente con cuentos chinos, diciendo que pronto se colocará el alumbrado público en su vecindario; que está por cambiarse el alumbrado de vapor de sodio por el alumbrado LED; que seguirá la colocación de más lámparas ahorradoras de energía y que dan mejor iluminación, lo que ha sido puro cuento. También es un cuento que sí se da mantenimiento al alumbrado público, pues tan solo hay que ver como existe una gran cantidad de lámparas fundidas en toda la ciudad; los trabajadores o sus jefes le hacen al cuento, cuando se les reporta que hay lámparas que están prendidas todo el día o avenidas que aunque cuentan con los postes pero sus lámparas, tienen semanas sin poder ser puestas en servicio. Si la gente tiene miedo a denunciar a un delincuente, porque posiblemente regrese para vengarse del que lo acusó, pues más miedo le da a la población denunciar las fallas de los servicios municipales como el alumbrado, porque será frustrante que digan que van, pero no van; que arreglarán el problema pero no dicen cuando y que se la pasan haciéndole al cuento porque no hay quien les cargue la mano. Entonces no le hagamos al cuento: si no tengo alumbrado, me expongo a la delincuencia y a que se desquiten si los denuncio. Si reporto la falla del servicio de alumbrado, me tomarán como un fantasma de cuento de espantos, por lo que me da miedo para qué lado hacerme y para donde correr en la noche, porque no tengo luz y me persiguen los malandros. Hasta parece el final de un cuento de aventuras. ¿Le ha sucedido algo así?

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