Cuenteando

C U E N T E A N D O. (JUL-1).

POR: MASTROIANI.

UN CUENTO DIFERENTE CADA AÑO, PERO CON LOS MISMOS ACTORES DURANTE UN TRIENIO. Cada tres años que dura un gobierno municipal y lo cual también sucede con los Diputados integrantes del Congreso de Guanajuato, se escribe un cuento por éstas partes, para cumplir con los compromisos adquiridos con la población durante su periodo de campaña política, pero que ahora deberán hacer realidad, porque no se trata de cuentear a la gente, sino ahora ser honestos y cumplidos, así como lo ofrecieron en sus diferentes discursos cuando estaban en campaña y en su mensaje de toma de protesta. Fue la ciudadanía la que por medio de su voto, los ha llevado a ocupar tanto un puesto de gobierno en algún municipio, o ser representantes populares por su correspondiente distrito en el Congreso del Estado o incluso el Federal. Pero al momento de convertirse en actores y que deben entrar en acción, es cuando comienza a escribirse esa historia que señalamos y que dividimos en tres partes y vamos a ver porqué: Según dicen los políticos, los mandatarios, los representantes de la población, los analistas, los asesores, los consejeros y porqué no, también los oportunistas y aviadores o ambiciosos de ser parte de la burocracia, saben muy bien y por experiencias ya vividas en otros periodos de gobierno, que durante el primer año del nuevo mandato hay que ponerse a trabajar, a echarle las ganas, hay que cumplir con los compromisos, realizar los proyectos, dar cobertura a los programas sociales, asistir a los sectores vulnerables, otorgar bonos y la ayuda hasta donde les alcance, pero que todo sea durante este primer año. Que se concreten obras, se cumplan los planes presentados, se mejore la calidad de vida y que se avance en los puntos torales de un gobierno, como puede ser la seguridad, la salud, la educación y el desarrollo social y económico, como factores esenciales para que la maquinaria esté funcionando al parejo en todos sus engranajes. Porque sólo así es como en lugar de hacerle al cuento, los responsables de dirigir el gobierno puedan recibir halagos, aplausos, abrazos, alabanzas y dejarse querer por lo que hagan y por lo que puedan hacer sobresalir, para que su imagen crezca y la confianza derramada en sus personas, puedan ser espejo de confianza. Pero volvemos a recalcar: ésta es la primera parte del cuento, es lo que debe suceder durante el primer año que obliga a trabajar, porque lo que sigue ya no será tan satisfactorio.

EL CUENTO DEL SEGUNDO AÑO. En pláticas con gentes de partidos políticos, de quienes han sido o son parte del actual gobierno, de quienes tienen experiencia en sus vivencias de transferencia de mandatos y otras personas que han vivido ya estas situaciones formando parte del poder gubernamental, nos llevan a ver el segundo año del trienio como algo que parece un cuento, pero que finalmente sí llegará a ser una realidad, aunque no igual para todos, pero la mecánica se mantendrá. Porque en el segundo año, ya la preocupación no se centra en seguir trabajando y completar los compromisos o iniciar lo que aún no arranca, sino que por los mismos tiempos que están marcados en instituciones políticas, en organismos encargados de los tiempos de votaciones, de inscripción de precandidatos o postulación de los probables para determinados cargos, hace que los funcionarios públicos, los aspirantes a cargos, los políticos que están pendientes, los que se apuntan como los elegidos o los que quieren resucitar, provocan que la atención del gobierno al cargo, de alguna manera, entre en la distracción porque es momento de sonreírle a su bancada partidista, a estar cerca de sus dirigencias, a saludar a los que comandan el poder político y también el de gobierno, a dar a conocer sus atributos y sus logros a través de su carrera política y poder levantar la mano para que se fijen ellos, porque ha llegado el momento de la selección de precandidatos a cargos que podrían ostentar durante el siguiente trienio. Hay que ser postulantes o postulados, porque saben que de cualquier forma podrán conseguir algo favorable a sus intereses; podrán alcanzar “eso” que han ambicionado durante mucho tiempo y por eso, es en este segundo año y conforme a las fechas de integración de los paquetes de quiénes serán “los buenos” en cada partido, o que serán los premiados por sus méritos, ante quienes están por encima de ellos, es lo que en consecuencia, hace que el rumbo se desvíe. Ya no será tomado en cuenta el trienio presente, sino que ya se tiene la visión del futuro periodo y aparece la apatía para cumplir compromisos, la irresponsabilidad para completar los proyectos, baja la conexión con la población, se siguen haciendo ofrecimientos, pero ya no hay la seguridad de que se podrán cumplir, pero es seguro que un poco de demagogia y exhibicionismo público, sea como funcionario o como representante popular, ayudará para que la gente se grabe la imagen de la persona que más adelante podrá ser un precandidato. El gobierno municipal y el Congreso, podrán dar muestras de que siguen trabajando, de que siguen dando soluciones, de que se siguen preocupando por la gente y por sus problemas y que hacen un gran sacrificio, “porque están hechos para servir y no para ser servidos”.

EL CUENTO DEL TERCER AÑO. Para este tercer tercio del gobierno vigente y para el Congreso, ha llegado el momento de echar toda la leña al asador. Partidos políticos, organismos electorales, coordinadores, asesores y todos los encargados de una transición de mandato, ya están listos para iniciar con su carrera. Hay nombres de candidatos a todos los cargos que estarán ofertados para quienes logren la mayor cantidad de sufragios. Hay nombramientos oficiales y reconocidos tanto por los que son propuestos, como por los que deben cumplir con los trámites de registro. Claro que durante el segundo año ya aparecieron gentes inconformes por no ser elegidos a alguna candidatura; habrá envidias, egoísmos, coraje y hasta deseo de venganza, por lo que los malos pensamientos también se incluyen en lo que sucederá en el tercer año de mandato gubernamental. (No se habla del sexenio del Gobernador por no convenir a lo que se está redactando). Por eso es que en el tercer año hay que dedicarse a conformar equipos para hacer campañas, labor de conseguir el apoyo de la gente, demandar su voto, ofrecer mayores compromisos que los actuales, convencer que su partido es la mejor opción y que los demás no pueden sacar el paquete de lo que puedan estar cuenteando. La batalla ha comenzado. Pero mientras: ¿Qué pasa con el desarrollo del municipio, de su gente, que acciones se ejecutan, cuantas otras ya fueron cumplidas, porqué hay atrasos, porqué faltan recursos, pero principalmente porqué la gente seleccionada ya no se concentra en lo que es su cargo o su representación popular, cuando aún debe ser sujeto a desempeñar su responsabilidad, mientras no llegue la solicitud de licencia? Este es el tercer año de un mandato a nivel municipal o en un periodo del Congreso del Estado de Guanajuato. Presidentes Municipales, Síndicos, Regidores, Diputados locales y Diputados Federales, pasarán a ser personajes de esta tercera parte del cuento, que aunque lleva casi el mismo enfoque, el guión debe sufrir cambios, los actores y los extras conservarán sus lugares, que podrán abandonar cuanto esté en vigencia el siguiente trienio o que incluso, hasta lleguen a ser parte de la continuidad en esta serie de cuentos. Estamos aún en el primer año del gobierno de Ricardo Ortiz Gutiérrez en Irapuato, pero ya se pueden apreciar algunas desviaciones de personajes que ponen su mente en la fantasía de subir a las nubes y ser el Rey de todo un imperio. Claro que se vale soñar, se vale hacerle al cuento, pero no se puede ser irresponsable y apático al compromiso adquirido. Las cosas a su debido momento, pero como ya lo señalamos, son experiencias por la que ya se ha pasado, repetición de los tiempos, de los personajes y por eso ya esperamos el segundo año.

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