Cuenteando

C U E N T E A N D O. (MAR.2). POR: MASTROIANI.

NO SON CUENTOS, NI FANTASIAS, NI IMAGINACION. ES UN ABSOLUTO MAR DE SANGRE LO QUE ESTA SUCEDIENDO EN GUANAJUATO. La Cuna de la Independencia Nacional, como se había denominado a nuestro estado luego de cumplirse los 200 años del inicio de la guerra encabezada por Miguel Hidalgo y Costilla, nos lleva a viajar unos dos siglos atrás; hacer fantasía y buscar comprender como se vivieron esos momento de intensos enfrentamientos y que arrojaron miles de víctimas que entregaron su sangre para desfrutar de nuestra autonomía y libertad. Pero no debemos cuentearnos a nosotros mismos; los guanajuatenses estamos en este momento envueltos en una severa crisis de inseguridad, agobiados por el crimen organizado, acosados por los delincuentes, violentados en nuestros derechos constitucionales y humanos, cargando con cientos de víctimas que incluyen a decenas de personas inocentes, que también han perdido la vida y todo esto debido al estado de indefensión en que se encuentra la población de todo Guanajuato. Falta de estrategias de las corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno, para enfrentar con efectividad a los asesinos y agresores de familias enteras y de la sociedad en general. Antes de que Miguel Márquez Márquez, entregara las riendas del estado en manos del nuevo Gobernador de Guanajuato, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, la inseguridad de el corredor industrial y municipios aledaños ya era insoportable; asesinatos dolosos todos los días, huachicoleo, enfrentamiento entre bandas y cárteles; un enorme miedo entre todos los sectores de los guanajuatenses pero principalmente, la notable incapacidad de las fuerzas armadas y de las corporaciones de seguridad estatales y municipales, para declarar abiertamente la guerra a los causantes de esta situación tan tensa que se mantiene hasta la fecha. Para no hacerla mucho de cuento, hagamos un recorrido rápido de seis meses a la fecha, en cuanto a sucesos, declaraciones, actuaciones, realidades y mucho más, por lo que comenzamos con el Gobierno Estatal y el Congreso de Guanajuato. Primero con el cuento de que llegarían 3,200 militares al estado para enfrentar al crimen organizado, Miguel Márquez exprimió a varios municipios para construir el cuartel de ese regimiento, lo que hasta el momento ni se ha utilizado, ni llegaron las fuerzas de apoyo anunciadas por el Gobierno Federal, ni tampoco ha llegado toda la policía militar que igualmente se anunció e igual para la Policía Federal, que debería acoplarse con la Gendarmería y las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado. Con los inicios de su sexenio de mandato, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, quien tomó posesión a finales de septiembre, se mostró optimista, quiso inyectar confianza a la población, hizo ofrecimientos para la seguridad, creación de estrategias para todas las corporaciones que ya estaban en Guanajuato, a las que también se sumó personal de la Marina Armada de México, lo que en apariencia daba esperanza para que disminuyeran los asesinatos, el robo de hidrocarburos, la lucha por los territorios y que las fuerzas locales y militares, en realidad lograran aplacar la situación de terror que se vivía en la entidad.

El nuevo Gobernador de Guanajuato también quiso que se reconociera su participación y su voluntad de trabajar y encontrar soluciones, pero su actuación y su guión se enfocó hacia el discurso político y eso se pudo notar desde su campaña política y luego de la toma de posesión con lo que él mismo denomino: “GOLPE DE TIMON”, con lo que casi aseguraba que el problema estaba resuelto, pero donde la falta de una respuesta rápida, ordenada, disciplinada, con estrategia, aprovechando el recurso humano y material, entre otras cosas, lo hicieron quedar mal y seguir luego más mal, cuando el Congreso de Guanajuato, le da ánimos para que luchara y siguiera adelante, incluso hasta para enfrentar al nuevo Gobierno Federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, criticando su toma de decisiones, de sus actuaciones y mucho más, que hizo que el “GOLPE DE TIMON” no se apareciera, sino que como un cuento de navegantes, hacía más difícil la travesía en el mar de sangre que mantenía invadido a nuestros municipios. Otro hecho que de nuevo distrajo la atención al tema de seguridad, fue la designación de Carlos Zamarripa Aguirre, como Fiscal del Estado de Guanajuato, lo que nuevamente hizo aparecer la polémica y con ella los pataleos políticos, donde los representantes del pueblo en el Congreso, lo mismo que funcionarios y miembros del Poder Judicial, no volvieran nuevamente la cara a la delincuencia, porque su prioridad era estar haciendo grilla, cuando apenas acabábamos de pasar por unas elecciones.

Ciudades del corredor industrial como los Apaseos, Celaya, Salamanca, Irapuato, Silao, León, Valle de Santiago y Pénjamo, se mantienen entre los puntos en disputa para los huachicoleros, la venta de droga y el cobro de derecho de piso entre las mafias, por lo que la lucha sigue dejando decenas de muertos y la impotencia de las autoridades de gobierno, de los diputados, de los presidente municipales y de las corporaciones de seguridad, han rendido mínimos resultados. Pero sí parece que estuviéramos escribiendo un cuento de muchos eventos de suspenso, de miedo, de aventuras y hasta de malas actuaciones y de material mal preparado por crear el argumento. Porque luego nos llega a Guanajuato la noticia de que López Obrador ayudará al estado y a la gente a luchar contra los huachicoleros e ir contra los capos, pero lo que no sabíamos era como sucedería esto, aunque la duda se disipó pronto, cuando cierran los ductos de abastecimiento de gasolina a las estaciones, se forma el desabasto, inicia la crisis de combustible y la afectación en consecuencia, para las economías y actividades productivas de cientos de miles de guanajuatenses.

El “GOLPE DE TIMON” lo estaba dando el Gobierno Federal, el cual nunca dijo que esto ayudaría a controlar la nave, a lograr estabilizarla y poder entonces volver a tomar el rumbo. Se agarro López Obrador un rato del timón, por lo que quien formó la idea original, o sea Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, ahora buscara que la tripulación no se amotinara por causa de la ausencia de combustible, por lo que de pura chiripada y trabajando horas extras, pudo primero dar un respiro a la falta de gasolinas; luego disminuir la carencia y pocos días después casi normalizar este problema, de lo que ya no se echó la culpa a quien lo había originado. Pero el cuento no ha acabado. Por si no tuviéramos suficiente con la inseguridad que nos ha estado acosando, el tema vuelve a ser relevado por la política, porque sucede que el primer jueves del mes de marzo, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo tenía que entregar su Primer Informe de Gobierno a los guanajuatenses, aunque apenas haya cumplido cinco meses en el cargo. Otra vez los abrazos, los aplausos, las felicitaciones, las alabanzas a los “logros”, reconocimiento a un buen trabajo y a un buen rumbo seguido por el Mandatario Estatal y de nuevo asegurar que la lucha contra la delincuencia y los hechos de sangre, seguía por buen camino aunque la realidad no es para inventar un cuento ni para cuentear a la población. Pero el guión del cuento del Gobierno de Diego Sinhué tiene partes que no han sido bien analizadas, se han suscitados escenas que no estaban contempladas y esto también tiene sus lamentables consecuencias. Sí, nos referimos a que luego del Primer Informe, se da el choque entre el cártel de José Antonio Yépez alias “El Marro”, presunto líder del grupo denominado Santa Rosa de Lima, con elementos de corporaciones de seguridad en el municipio de Villagrán y donde luego de hechos de vandalismo, agresiones de pobladores a los militares y policías, así como incendio de unidades de motor y decomiso de combustible, lo mismo que el anuncio de la detención de miembros de este cártel, fue un golpe que levanto nuevamente el ánimo al Gobernador Rodríguez Vallejo, porque incluso se destacó grandemente que el operativo estuvo planeado y se denominó: “GOLPE DE TIMON”. Aparecía una vez más la esperanza para el gobernador de que si recobraría el equilibrio y la tranquilidad para la nave llamada Guanajuato, pues incluso hasta pudo presumir del éxito de la acción ante el Presidente Andrés Manuel López Obrador, en su última visita a la entidad y considerando que el resultado ablandaría la relación Estado-Federación. Pero el cuento no ha terminado y para demostrarlo el crimen organizado le da otra sorpresa a la población, con el asesinato de 15 personas en el bar La Playa en la ciudad de Salamanca. El hecho cala profundo entre la gente y de nuevo hace pedazos el anunciado golpe de timón, que ya mejor debería despertar la creatividad de sus autores y buscar otro título o lema, porque para éste ya no hay ninguna credibilidad.

Para hacerla más de cuento, aunque lo que sigue está en este momento bajo proceso de investigación, aparece una grabación y se hace pública, donde el ex presidente de Cortazar, Hugo Estefanía Monroy y un presunto miembro del cártel del Marro, Noé Lara, hablan de política, de dinero, de control y manejo de plazas, de control de gente del gobierno y mucho más, que nuevamente evidencia la falta de actuación del Poder Judicial, del Legislativo y de nuevo al Ejecutivo de Guanajuato, quién por lo sucedido ya deberá ser más prudente en sus discursos, más sociable con todos los presidentes municipales, más precavido en cuidar el trabajo de su Gabinete, trabajar en la anunciada estrategia de seguridad y ya dar resultados. Dio un Primer Informe a los cinco meses de su primer año, o sea que le faltaron siete más de trabajo. Para Marzo del 2020 deberá dar un segundo informe pero no de lo que se haga en doce meses, sino de lo que se hizo en 19 meses, porque esos siete meses del 2019 deberán intercalarse en el segundo año de gobierno. Estamos ante un largo cuento de política, de gobierno, de delincuencia, de aventureros, de vanidosos, de ambición de poder y mucho más, pero seguimos en un doloroso cuento manchado de mucha sangre y que no sabemos hasta cuándo terminará o cuando menos, que el gobierno demuestre su capacidad y toma de decisiones, para no esperar que otro viento inesperado, nos haga seguir perdiendo el control del timón, porque quizás el golpe de timón que se quiere seguir dando, ya no tenga tiempo cuando la nave comience a naufragar……

Tags

Related Articles

Check Also

Close
Back to top button