Cuenteando

C U E N T E A N D O. (MAY.1).

POR: MASTROIANI.

EL CUENTO DE LA MODERNIZACION DE LA SECRETARIA DE SEGURIDAD PÚBLICA DE IRAPUATO DEBE SER REALIDAD YA.  Así como lo ha predicado el Alcalde de Irapuato, Ricardo Ortiz Gutiérrez, de que ya no quiere tener un “pueblotote”, sino una ciudad moderna, en crecimiento y con los mejores avances en cuestiones de utilización de tecnologías, como alumbrado moderno, vialidades dinámicas, sincronización del sistema de semaforización, modernización de oficinas y simplificación de trámites, y otras más adecuaciones, que si bien ya se hacen notar, porque están comprendidos en sus Ejes de Movilidad y Habitabilidad, el Eje de Seguridad se sigue rezagando y es momento de que se vuelva la atención a este rubro, más ahora que se ha convertido en una Secretaría de Seguridad Ciudadana, que aglomera a varias dependencias de seguridad a la población civil. Así mismo como a la vez se conformó un Consejo Municipal de Seguridad de Irapuato, es impostergable que se hable de temas de seguridad y principalmente de una inmediata inmersión en la tecnología del siglo XXI, del aprovechamiento de la Cibernética, de la digitalización de sistemas, de la comunicación inalámbrica rápida y a larga distancia, así como otros medios de interconexión que ya no deben ser un cuento cuando se anuncia que sí se adquirirá, cuando hasta la fecha aún se trabaja con medios obsoletos. Muy en lo particular nos enfocamos en esta ocasión a lo que sucede con el sistema de frecuencias de comunicación que tiene la Secretaría de Seguridad Ciudadana con sus áreas a su cargo, que han pasado a quedarse atrás en cuestión de que ya no son tecnología de punta, sino que son instrumentos de interconexión como en los cuentos de policías del siglo pasado. Lo anterior llama la atención luego de externarse la posibilidad de que se les quite a los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el derecho de portar teléfonos celulares particulares cuando se encuentren en servicio, pues ya son aparatos sujetos a sospecha de que se vuelven el instrumento para que hasta un servidor pueda hacer mal uso, siendo como ejemplos que se vuelva un halcón (espía) de la delincuencia; en consecuencia que caiga en situación de corrupción; que quede comprometido a ser un cómplice de la inseguridad y de sus actores; que opaque la transparencia que el gobierno quiere implementar entre la manera de desarrollarse y que, sobretodo, colabore para que la lucha contra la delincuencia, el crimen organizado y los hechos de sangre y homicidios dolosos, sigan siendo casos difíciles de detectar a tiempo, de evitar que sucedan, pero también que sean difíciles de resolver de manera pronta. Porque con un teléfono celular de tecnología avanzada en cuanto a formas de transmisión y sus programas, ya son suficientes para que además de ser un transmisor a control remoto, se enfoque a uno o varios receptores que de manera casi espontánea, recibirán información necesaria para entrar en estado de alerta, para alarmar en caso de riesgos o para aplicar retirada cuando las cosas sean difíciles y peligrosas para no poder hacerles frente. Parecen cuentos de aventuras y de emoción, pero se trata precisamente de lo que puede, presuntuosamente, estar sucediendo  entre la delincuencia y los funcionarios y servidores públicos de seguridad, que ya estén inmiscuidos en este tipo de prácticas, que como lo recalcamos, son muestra clara de que la intercomunicación humana a través de alta tecnología visual, escrita o auditiva, demanda a la voz de ¡ya!, que autoridades y los integrantes del Consejo de Seguridad, así como los interesados en el tema y en las sospechas de que sí existe ya una mala aplicación de los instrumentos de las corporaciones de seguridad ciudadana, entonces que se haga un análisis, o una consulta, una investigación o se haga la deducción lógica de que si es momento de actuar. No se necesitan mayores argumentos, si tan solo tomamos como ejemplos los sucesos que se dan casi a diario y en muchos lados del estado, donde es notorio que sí existen implementos de tecnología avanzada para poder actuar con mayores libertades, entre quienes son parte de la delincuencia organizada o de grupos de alta solvencia económica y controladores de zonas que por sus tipo, deben ser constantemente monitoreadas de alguna manera o por los ya señalados “halcones”. Se puede lograr a través de los sistemas informativos, darnos cuenta de encabezados como: “Localizan tomas de huachicoleo”, pero no encuentran a los delincuentes; “Encuentran bodega con autos robados”, pero no hayan habitantes o vigilantes o si acaso uno o dos; “Catean casa y encuentran un arsenal de armas de grueso calibre”, pero tampoco se hallaron a los propietarios y presuntos delincuentes; “Descubren lugar con combustible robado”, pero tampoco hay detenidos; “Decomisan drogas y dinero en domicilio”, pero tampoco hay detenidos; “Presuntos delincuentes a punto de ser detenidos pero se dan a la fuga”. Los elementos de seguridad los perdieron de vista. “Emboscan a cuerpos de seguridad en “X” lugar. Hay “N” cantidad de víctimas”. Por esto y muchas otras situaciones, es por lo que ya no hay que seguirle haciendo al cuento y casi de inmediato, planear la adquisición de equipo táctico, que de igual manera esté acoplado a la conformación de una estrategia para que se complementen; que sea equipo de la cibernética avanzada, con canales privados de audio, video y textos, con localizadores de unidades, con la aplicación exclusiva para la seguridad y no para usarse en llamadas a la familia, al compadre, al amigo o para chatear y descuidar el trabajo, además de desperdiciar la utilidad de los instrumentos de intercomunicación que seguramente no serán baratos, pero ya son necesarios. Se necesita evolucionar más aprisa en seguridad, puesto que se cuenta con centros de mando, control y comunicación en la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Irapuato, por lo que la modernización ya no puede detenerse más.

Hay que recordarle a Ricardo Ortiz Gutiérrez, Presidente Municipal de Irapuato y en ejercicio de su segundo periodo de gobierno municipal, que hizo el alto compromiso de aumentar la seguridad de los irapuatenses, de dar continuidad a los planes de vigilancia, a la mejor coordinación y colaboración con elementos de otros institutos de seguridad que ya están en nuestro terreno, como podemos ver a la Policía Militar, a la Gendarmería, a la Marina, a las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado y a la misma Policía Federal, estando pendiente de recibirse en pocas semanas a los primeros integrantes de la Guardia Nacional, que el Gobierno Federal ya ha destinado a la zona del Bajío. Se debe destacar que este pensamiento de modernización ya se mantiene en la mente del Alcalde de Irapuato e incluso, sí sabe del tipo de tecnología que se requiere de acuerdo a nuestra situación de inseguridad y a la vez pensar en algo duradero y de alto rendimiento, aunque pueda resultar caro, pero la cuestión es que se debe actuar pero ya. Hay que consultar al Consejo de Seguridad Ciudadana. Hay que consultar a los integrantes del Ayuntamiento. Hay que consultar a la iniciativa privada de Irapuato. También considerar a los organismos no gubernamentales y sociales del municipio. Y si también es necesario, hacer una encuesta entre la ciudadanía para que su respuesta sea incluyente e influyente para que se actúe a la mayor brevedad. Claro que también se tendrá que consultar a las arcas del municipio y a los apoyos externos, pero también hay que recordar que entre los tres Ejes de Gobierno de Ricardo Ortiz Gutiérrez, el de Seguridad es número uno, por lo que la cantidad de dinero que deba erogarse, no pueda ser pretexto para que de verdad podamos evolucionar al parejo de la tecnología, de dar continuidad a lo ofrecido y estar preparados para lo que viene con los planes federales.

Ya no podemos pensar en cómo hacer un cuento de acción, sino en tener los elementos en las manos, porque ahora se trata de una adaptación a la modernidad. Y si no tan solo hay que echarle un vistazo a la televisión y observar como los dibujos animados incluyen instrumentos sofisticados de comunicación y transmisión (sin contar el tipo de armas que usan en sus aventuras), pero que influyen mucho para alcanzar sus triunfos o doblegar a sus enemigos. En nuestro presente y en nuestra localidad, si debemos afirmar que hay que hacer ese cambio. No se puede hacer frente a una metralleta, con una carabina de la guerra de Independencia. No podemos repeler el uso de teléfonos modernos entre los malos,  con chiflidos o radios de frecuencia que todos pueden escuchar y que están en manos de nuestros elementos de seguridad. Ya no hay que andarse con cuentos; es momento de tomar una decisión firme e inmediata. De otra manera la población ya no se creerá el cuento de que en verdad se cuenta con los elementos humanos y equipos para combatir la inseguridad y la delincuencia.

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