ADVIERTE DIÓCESIS DE IRAPUATO SOBRE VENTA DE BOLETAS SACRAMENTALES FALSAS EN REDES SOCIALES

Irapuato, Gto. 26 de julio de 2026. (asviknoticias.com).- La Diócesis de Irapuato alertó sobre la venta de documentos y boletas sacramentales falsificadas a través de redes sociales, particularmente en Facebook, y advirtió que tanto la falsificación como el uso de documentos falsos constituyen un delito en el estado de Guanajuato.
Durante una rueda de prensa, la licenciada Alejandra Loredo explicó que la falsificación de documentos no solamente representa una conducta reprobable desde el punto de vista moral y ético, sino que también está sancionada por el Código Penal del Estado de Guanajuato.
Señaló que quienes lucren u obtengan ganancias mediante la creación o venta de documentos falsificados pueden recibir una sanción de uno a cinco años de prisión. La misma sanción puede aplicarse a quienes utilicen estos documentos, los hagan llegar a otras personas o intenten presentarlos como legítimos.
“Les invitamos a no arriesgarse con la utilización de documentos falsos. Nuestra ley penal, nuestro Código Penal, sanciona con un año y hasta cinco años de prisión”, explicó.
La representante legal señaló que la Diócesis de Irapuato y las distintas parroquias cuentan con mecanismos de seguridad y verificación para identificar rápidamente documentos falsificados, por lo que llamó a las personas a no poner en riesgo su libertad ni su patrimonio.
Por su parte, el padre José Diego, canciller de la Diócesis de Irapuato, informó que recientemente se detectó en Facebook una cuenta que ofrecía boletas sacramentales falsas, con la promesa de evitar la asistencia a retiros u otros requisitos necesarios para recibir determinados sacramentos o fungir como padrino.
Explicó que el servicio se ofrecía por un costo de 2 mil 500 pesos y con un tiempo de entrega de aproximadamente un día. A los interesados únicamente se les solicitaban los nombres que deberían aparecer en la supuesta boleta.
El sacerdote destacó que, ante la detección de este tipo de prácticas, la Diócesis ha reforzado sus mecanismos de seguridad y cuenta actualmente con boletas actualizadas, elaboradas específicamente para la institución, que incluyen sellos de seguridad y marcas de agua.
“En la Diócesis hay mecanismos para detectar estas boletas falsas. Incluso nosotros tenemos ya boletas actualizadas que se mandaron a hacer propias de la Diócesis, con sellos de seguridad, con marcas de agua”, señaló.
El canciller diocesano agregó que quienes falsifiquen, alteren o utilicen documentos sacramentales falsos también pueden enfrentar sanciones conforme al Código de Derecho Canónico.
Explicó que los requisitos para quienes desean ser padrinos de bautismo, confirmación o primera comunión tienen como finalidad garantizar que se trate de personas cercanas a la fe y capaces de acompañar a sus ahijados en su formación espiritual.
Señaló que la Iglesia busca que los padrinos cuenten con los sacramentos de iniciación cristiana y, en el caso de las parejas, que estén casados por la Iglesia, no porque se exija que sean personas perfectas, sino porque se espera que sean personas que perseveran en la fe y llevan una vida congruente con sus creencias.
“La Iglesia no quiere para apadrinar personas perfectas. No se trata de esto, sino personas que van perseverando en la fe, que van luchando por estar cercanos a la Iglesia y que lleven una vida congruente con la fe”, expresó.
El padre José Diego exhortó a quienes sean invitados a ser padrinos a realizar con tiempo la búsqueda de sus documentos sacramentales y evitar recurrir a ofertas fraudulentas que pueden representar una pérdida económica y generar problemas al momento de comprobar la autenticidad de los documentos.
Explicó que las personas que desconozcan dónde fueron bautizadas o confirmadas pueden acercarse a las secretarías parroquiales para solicitar apoyo en la búsqueda de sus registros, ya que la Diócesis cuenta con mecanismos para facilitar este proceso.
Finalmente, la Diócesis de Irapuato llamó a la ciudadanía a no caer en este tipo de fraudes y a acercarse directamente a las parroquias para conocer los requisitos correspondientes, con el objetivo de evitar la falsificación de documentos y garantizar que quienes acompañen a los nuevos miembros de la Iglesia sean personas cercanas a la fe y capaces de brindar un ejemplo de vida cristiana.

