El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, señala la paz y la seguridad como la principal tarea urgente

Irapuato, Gto. 01 de enero de 2026.(asviknoticias,com)— El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, afirmó que la búsqueda de la paz y el combate a la inseguridad siguen siendo la principal tarea que la sociedad trae “muy en el corazón”, al advertir que la violencia está afectando gravemente la vida comunitaria en distintas localidades de la diócesis.
El prelado compartió que, durante recientes visitas pastorales a diversas comunidades, ha constatado una situación preocupante: en algunos lugares ya no se celebran fiestas tradicionales, pues están condicionadas o incluso suprimidas por la presencia y control de grupos delictivos, una realidad que —dijo— es conocida por las autoridades.
“Uno se queda cuestionando si ya quedamos a merced y en manos de estos grupos. Nuestras fiestas se han ido suprimiendo; se hace la fiesta religiosa, pero la fiesta social, que tiene un profundo sentido de convivencia, ya no se realiza”, expresó.
Díaz Díaz explicó que estas celebraciones comunitarias son especialmente importantes porque en ellas coinciden familias que regresan de Estados Unidos y fortalecen los lazos sociales; sin embargo, este año muchas han sido canceladas por razones de seguridad.
Ante este panorama, el obispo subrayó que es urgente que se garantice la seguridad, al señalar que, aunque siempre existirán problemas y conflictos sociales, “quedar en manos de la delincuencia es otra cosa”. Manifestó su deseo de que la situación no solo se pueda sobrellevar, sino superar de fondo, para que las comunidades recuperen la tranquilidad.
Asimismo, hizo una reflexión crítica sobre el ambiente político, al advertir que en ocasiones se percibe una anticipación de intereses electorales, donde parece prevalecer la búsqueda del poder y la apropiación de cargos por encima del servicio a la ciudadanía.
“Da la impresión de que el logo del partido importa más que las acciones. Ojalá se pusiera en primer lugar lo que se pregona al lanzarse como candidatos: servir y no adueñarse de los puestos”, señaló.
Finalmente, el obispo alertó que cuando se actúa con una lógica electoral, se descuidan los problemas más urgentes, como la inseguridad, y se priorizan acciones que dan visibilidad o prestigio, pero que no responden a las necesidades reales de la población.



