IECA Acámbaro celebra 30 años cerca de la gente

• En tres décadas, el plantel ha impartido alrededor de 6 mil cursos y entregado 80 mil constancias de capacitación.
• Las historias de Martina Guerrero y Alejandra Martínez muestran cómo aprender un oficio puede abrir oportunidades de emprendimiento y mejorar la calidad de vida.
Acámbaro, Guanajuato, 09 de octubre de 2026. Desde 1996, el plantel IECA Acámbaro ha contribuido a que miles de personas desarrollen nuevas habilidades para trabajar, emprender y mejorar sus oportunidades. A 30 años de su creación, suma alrededor de 6 mil cursos impartidos y 80 mil constancias de capacitación.
Esta trayectoria se enmarca en el trabajo del Gobierno de la Gente, encabezado por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, para acercar oportunidades de formación que contribuyan al desarrollo de las personas y al bienestar de sus familias.
Salomón Ceballos Ochoa, director general del IECA, destacó que detrás de estos resultados hay historias de esfuerzo y superación. Compartió que, cuando su familia enfrentó dificultades económicas, sus padres tomaron un curso para elaborar quesos que les permitió salir adelante y ofrecer a sus hijos una carrera profesional.
“Esa es la importancia de la capacitación: puede abrir nuevas oportunidades y ayudar a que una familia salga adelante”, señaló.
Por su parte, Edith Salgado Zamora, directora del plantel IECA Acámbaro, reconoció el trabajo de quienes han construido esta historia y refrendó el compromiso de continuar acercando opciones de aprendizaje a la población.
“Quienes formamos parte del IECA Acámbaro tenemos motivos para sentirnos orgullosos de esta historia y, al mismo tiempo, el compromiso de seguir construyéndola. Si algo nos han enseñado estos años es que siempre hay nuevas formas de aprender, crecer y avanzar. En el IECA te capacitamos para que llegues más lejos”, expresó.
La capacitación también ha transformado la vida de personas como Martina Guerrero, quien fabricaba uniformes escolares, una actividad que le generaba estrés y afectaba su salud. Al tomar varios cursos en el IECA, descubrió en la bisutería una nueva pasión que la llevó a cambiar el giro de su negocio.
“Cuando comencé el curso de bisutería, algo cambió en mí. Me gustó tanto que poco a poco descubrí una pasión que no sabía que tenía. La bisutería no solo se convirtió en una actividad para mí, también fue una forma de sentirme mejor y de encontrar algo que disfrutaba hacer. Por eso decidí cambiar el giro de mi negocio y dedicarme a la bisutería”, compartió.
Otra historia es la de Alejandra Martínez, quien se capacitó en servicios de faciales, pedicura y manicura, conocimientos que le permitieron trabajar por cuenta propia y organizar mejor su tiempo.
“Con el tiempo, la capacitación me ayudó a trabajar por mi cuenta, organizar mejor mi agenda y dedicar más tiempo a mi familia. Tener mi negocio también me ha enseñado a ser constante, valorar mi esfuerzo y seguir preparándome”, señaló.
A 30 años de su llegada a Acámbaro, el IECA refrenda su compromiso de ofrecer capacitación que ayude a las personas a desarrollar sus habilidades, emprender y construir nuevas oportunidades para ellas y sus familias.


