Obispo de Irapuato llama a no normalizar la violencia tras hechos en Valle de Santiago

Irapuato, Guanajuato. 27 de septiembre de 2026. (asviknoticias.com).— El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, lamentó los hechos violentos registrados durante la celebración de Nuestra Señora de la Merced, en Valle de Santiago, al señalar que este tipo de acontecimientos afectan la convivencia comunitaria y la percepción de seguridad.
El prelado recordó que durante el día participó en la celebración religiosa, donde pudo observar un ambiente de fiesta, devoción y convivencia entre familias y personas provenientes de distintos lugares.
“Me duele mucho porque rompe unas tradiciones, rompe un ambiente, rompe un convivir de muchas gentes de muchos lados”, expresó.
Díaz Díaz señaló que posteriormente manifestó su solidaridad y tristeza al padre Beto, responsable de la rectoría de Nuestra Señora de la Merced, con quien también se reunió al día siguiente para conocer de manera más cercana lo ocurrido.
Consideró que hechos de esta naturaleza no solamente generan dolor entre quienes los viven directamente, sino que también afectan la confianza y la percepción de seguridad de la población.
Ante la pregunta de si consideraba que se trató de un ataque directo contra la Iglesia, el obispo respondió que no lo percibe de esa manera, sino como parte del ambiente de violencia que se presenta en distintos espacios de convivencia.
Díaz Díaz también recordó el asesinato de policías registrado recientemente y el caso de Carla, una estudiante asesinada en Zapopan, cuya memoria estuvo presente durante actividades juveniles de la Diócesis.
Señaló que estos acontecimientos generan preocupación entre los jóvenes, quienes han expresado su temor y dolor ante la inseguridad.
El obispo hizo un llamado a no bajar los brazos ni caer en el pesimismo, pero también pidió evitar que la sociedad llegue a considerar normales este tipo de hechos.
“Cada vida, así sea una sola arrebatada, es un dolor para la comunidad”, expresó, al retomar la expresión bíblica de que la sangre “grita al cielo”.
Díaz Díaz sostuvo que la construcción de la paz requiere la participación de autoridades, familias y sociedad, mediante un compromiso permanente para generar mejores condiciones de convivencia.
Llaman a defender y respetar la vida
En relación con la Marcha por la Vida, realizada recientemente, el obispo destacó la participación de la ciudadanía y señaló que el encuentro permitió reafirmar la importancia de defender la dignidad de toda persona.
Explicó que, aunque no pudo acompañar toda la marcha debido a compromisos previamente establecidos, siguió parte de las actividades y destacó la participación registrada.
Díaz Díaz sostuvo que el compromiso de cuidar y defender la vida debe ir más allá de las leyes, pues consideró que las normas no son suficientes si no existe una verdadera cultura de respeto hacia las personas.
“Si no respetamos la vida, ¿de qué nos ganamos con tener muchas cosas que prohíban?”, cuestionó.
Finalmente, llamó a fortalecer cada día la conciencia sobre el respeto a la vida y la dignidad de la persona humana, como parte fundamental de la construcción de una sociedad en paz.


